Craco es un pueblo abandonado de la provincia de Matera, en el sur de Italia, que solo se puede visitar con guía y casco de protección.
Guía del viaje
Sus casas de piedra cuelgan de una colina de arcilla, a unos 400 metros de altura, y llevan décadas vacías por culpa de los deslizamientos de tierra y los terremotos.
En esta guía te cuento su historia, cómo reservar la visita, cómo llegar desde Matera o Bari y qué combinar en la zona. También te explico qué merece la pena de verdad y qué errores conviene evitar antes de ir.
Qué es Craco y dónde está
Craco se levanta en el interior de Basilicata, la región que une Apulia y Calabria en el arco del sur de Italia.
Pertenece a la provincia de Matera, a unos 50 kilómetros de la capital provincial, y mira hacia el valle del río Cavone. El casco viejo ocupa lo alto de una colina a unos 400 metros sobre el nivel del mar.

Lo que más impresiona llega antes de aparcar. La carretera sube entre campos de cereal y lomas peladas, y de pronto aparece una silueta de casas, iglesias y una torre que parecen sostenerse de milagro. Cuesta creer que no viva nadie allí.
Para situarte, el pueblo queda a medio camino entre el interior de Basilicata y la costa jónica, donde están Metaponto y Policoro. Por eso mucha gente lo incluye como parada entre Matera y el mar.
Desde el punto de vista del viaje, es una excursión de media jornada que encaja bien en cualquier ruta por la región.
Qué significa pueblo fantasma en Craco
El pueblo fantasma de Craco no es una ruina romántica abierta a cualquiera. Es un casco histórico desalojado y en riesgo de derrumbe, con calles que nadie ha rehabilitado y edificios que siguen cediendo con el paso de los años.
Esa diferencia importa, porque condiciona cómo se visita, cuánto se tarda y qué puedes esperar.
Conviene ir con la idea correcta. No vas a pasear a tu aire entre casas abandonadas con la cámara en la mano. Vas a recorrer un trazado concreto, acompañado de un guía y con zonas vedadas.
A cambio, entras en un lugar que pocos sitios de Europa pueden ofrecer: un pueblo entero detenido en el tiempo, con las fachadas todavía de pie y el silencio como único habitante. Para mí, ese silencio es lo mejor de la visita.
Historia de Craco y por qué se abandonó
Las fuentes sitúan los orígenes de Craco en la Antigüedad, en el entorno de las colonias griegas de la costa jónica, como Metaponto. El nombre medieval, Graculum, aparece documentado en el siglo XI.

Algunos relatos populares atribuyen la fundación a colonos que huían de la malaria de la costa, pero las fechas concretas cambian según la fuente. Yo las tomaría como tradición local y no como dato cerrado.
Durante la Edad Media el pueblo creció gracias a su posición defensiva. La torre normanda, hoy su símbolo más reconocible, servía para vigilar el valle. Con el tiempo se sumaron conventos, palacios de familias notables y una iglesia principal.
Las guías locales suelen citar la etapa de Federico II como un momento de esplendor. También hubo siglos de tensión feudal y, ya en el siglo XIX, el acoso de los briganti, los bandoleros que marcaron buena parte del campo del sur de Italia.
Craco fue, en resumen, un pueblo con historia larga, mucha vida y bastante resistencia.
El suelo que no aguantó
La clave de por qué se abandonó Craco está bajo los pies. El pueblo se construyó sobre un terreno de arcilla y arena inestables, que se agrieta con la lluvia y se desplaza lentamente ladera abajo.
Durante generaciones los vecinos convivieron con grietas y reparaciones. Con el tiempo, los movimientos del terreno dejaron de ser un problema manejable.
Esto explica algo que se nota al recorrer el pueblo. Algunas casas se vinieron abajo, mientras otras permanecen en pie con una solidez sorprendente. Los edificios apoyados sobre roca más firme resistieron mucho mejor que los levantados sobre la arcilla.
Fíjate en cómo se inclinan algunos muros durante la visita. Te ayudará a entender por qué nadie puede pasear por las calles sin supervisión.
El éxodo y el terremoto de 1980
El vaciado de Craco fue gradual. A principios del siglo XX muchos vecinos emigraron, como ocurrió en toda Basilicata, en busca de trabajo fuera del pueblo. La población fue bajando durante décadas.
El golpe decisivo llegó en 1963. Un deslizamiento importante llevó a las autoridades a evacuar el casco viejo y a trasladar a los vecinos a una zona más estable del valle, hoy conocida como Craco Peschiera.
Algunas familias intentaron seguir en el pueblo antiguo, pero los episodios posteriores acabaron de vaciarlo. Entre ellos destaca el terremoto de Irpinia de 1980, que sacudió buena parte del sur de Italia.
Desde entonces el casco histórico está deshabitado. Conviene tener clara una idea para no confundirse: Craco no desapareció, y el pueblo nuevo sigue habitado. Lo que quedó vacío es el pueblo viejo.
Craco en el cine
Parte de la fama internacional de Craco viene de la pantalla. La silueta del pueblo apareció en La Pasión de Cristo, la película de Mel Gibson de 2004, donde sirvió de escenario para la escena de Judas.

También se rodaron aquí secuencias de Quantum of Solace, una de las películas de James Bond, según recogen habitualmente las guías de la zona. El cine italiano también lo usó, por ejemplo en Cristo si è fermato a Eboli.
Estas películas ayudaron a fijar la imagen del pueblo antes de que el deterioro avanzara más. Si te interesa el cine, tiene sentido ver las escenas antes de ir. Reconocer los ángulos hace la visita más personal.
Eso sí, no esperes una ruta de localizaciones señalizada. La visita guiada se centra en el pueblo y su historia, y el cine suele aparecer como anécdota. Si te gusta la fotografía, pregunta al guía desde dónde se ven mejor los encuadres más famosos.
Cómo visitar Craco
¿Se puede entrar a Craco por libre? No. Este es el dato más importante de toda la guía. Entrar por tu cuenta en el casco viejo está prohibido por el riesgo de derrumbe, y hay zonas vigiladas y valladas. No tiene sentido intentarlo, ni es una buena idea por seguridad.

La visita se hace en grupo, con guía autorizado y con casco, que te prestan al comenzar. El acceso se gestiona mediante una reserva o tarjeta oficial, que suele conocerse como Craco Card.
Las condiciones, los precios y la forma de reservar pueden cambiar, así que comprueba siempre la información vigente antes de organizar el viaje.
Cómo reservar la visita guiada
Reserva a través de los canales oficiales del municipio o de las asociaciones locales que gestionan las visitas. Evita intermediarios que no puedas verificar, porque la información sobre horarios y plazas cambia con frecuencia.
En temporada alta y en fines de semana, reservar con antelación es lo más sensato. Las plazas son limitadas y los grupos salen a horas concretas. Yo reservaría la visita antes que el alojamiento de esa noche, porque de ella depende el resto del día.
Otro detalle práctico es el idioma. Los guías suelen hablar italiano e inglés, y no siempre hay opción en español. Si no dominas ninguno de los dos, lleva leída la historia del pueblo. Entenderás mucho más durante el recorrido.
Cuánto dura la visita y qué esperar
La visita suele durar alrededor de una hora, aunque la duración exacta depende del grupo y de la ruta del día. El recorrido sigue un itinerario marcado, con tramos de pasarela y zonas que se miran desde fuera. No se entra en la mayoría de los edificios.

El guía explica la historia, señala los puntos de riesgo y te cuenta cómo vivían los vecinos. También puede cambiar o suspender la ruta si las condiciones no son seguras, por ejemplo después de lluvias fuertes. Tenlo en cuenta si vienes con el tiempo justo.
Qué llevar a Craco
Lleva calzado cerrado y con buen agarre, porque el suelo es irregular y puede resbalar cuando llueve. Añade agua, gorra y protección solar si vas en verano. Dentro del casco histórico no hay servicios abiertos, así que no cuentes con bares ni baños durante el recorrido.
Una chaqueta ligera te vendrá bien en primavera y otoño, porque en lo alto sopla el viento. La cámara cabe sin problema, pero guarda el trípode y los equipos grandes. Si piensas usar un dron, consulta antes las normas locales, porque puede haber restricciones.
Cómo llegar a Craco
El coche es, con diferencia, la mejor opción. Desde Matera tardas entre 50 y 60 minutos aproximadamente, por carreteras secundarias de buen trazado, con curvas y vistas amplias.
El trayecto ya forma parte de la experiencia, porque atraviesas el paisaje de lomas arcillosas que explica por qué Craco se vino abajo.
Cuando reserves, pide el punto de encuentro exacto de la visita. A veces el GPS lleva al pueblo nuevo o a un aparcamiento que no es el del grupo. Con la confirmación a mano te ahorras un susto de última hora.
Desde Bari el viaje ronda las dos horas, pasando por la zona de Matera. Si aterrizas en el aeropuerto de Bari, recoger el coche allí y dormir en Matera es la combinación más cómoda para la mayoría de viajeros. Desde la costa jónica, Craco queda mucho más cerca.
| Salida | Medio | Tiempo aproximado |
|---|---|---|
| Matera | Coche | 50 a 60 minutos |
| Bari | Coche | Unas 2 horas |
| Metaponto | Coche | 35 a 45 minutos |
| Craco Peschiera | A pie o coche | Pocos minutos |
Los tiempos son orientativos y cambian según el tráfico y la ruta elegida.
En transporte público
Llegar en transporte público es posible solo en teoría. Los autobuses a la zona son escasos y los horarios no permiten hacer la excursión con comodidad.
Si no conduces, valora una excursión organizada desde Matera o un taxi con espera, y compara precios antes de decidir.
Para este destino, alquilar coche compensa. Te da libertad para combinar Craco con otros pueblos de la comarca el mismo día.
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Qué ver en Craco, Italia
La torre normanda
La torre normanda es el edificio más reconocible de Craco y el que corona el pueblo desde la parte alta. Su origen medieval la convierte en el emblema del lugar, y desde ella se domina el valle del Cavone y el paisaje de los alrededores.
Algunas fuentes la sitúan en épocas distintas, así que pregunta al guía qué datación se maneja actualmente.
Aunque no siempre se sube a lo alto, verla recortada contra el cielo ya merece la visita. Es la imagen más fotografiada del pueblo y funciona mejor con luz suave de primera hora o de última hora de la tarde.
La iglesia de San Nicola
La iglesia principal de Craco está dedicada a San Nicola, obispo, y ocupa el centro de la vida religiosa del pueblo.

Desde fuera se aprecian los daños del abandono, pero también la escala de un templo pensado para una comunidad numerosa. Es un buen lugar para entender cuánta vida hubo aquí.
Los guías suelen contar historias sobre las imágenes y reliquias que se conservan o se veneran todavía. Esa parte humana, la de la devoción de los antiguos vecinos, es lo que da sentido al recorrido.
Calles, palacios y conventos
Más allá de los dos edificios más conocidos, lo mejor es el conjunto. Las callejuelas empinadas, las fachadas de los antiguos palacios y los restos de un convento muestran cómo era un pueblo del sur de Italia antes de que se vaciara.
Muchas ventanas abiertas dejan ver estancias sin techo y paredes todavía con restos de revoque.
Yo me fijaría en los detalles pequeños: un balcón colgando, una escalera que no lleva a ninguna parte, un arco tapiado. Dicen más que cualquier panel informativo.
Los miradores hacia los calanchi
El entorno de Craco forma parte del paisaje de los calanchi(en español, barrancos o tierras baldías), colinas de arcilla erosionada con surcos y formas casi lunares.

Desde varios puntos del recorrido se ve cómo el agua ha esculpido la ladera, y eso explica mucho del drama del pueblo.
Si solo tienes tiempo para una cosa, quédate con esta combinación: la torre al fondo y los calanchi alrededor. Resume por qué Craco es distinto de cualquier otro pueblo abandonado de Italia.
Craco Peschiera, el pueblo nuevo
Craco Peschiera es el núcleo habitado que se construyó en el valle tras la evacuación. No tiene el encanto del casco viejo, pero cumple una función práctica.
Aquí encontrarás la vida cotidiana de la zona, y en los alrededores puedes buscar un sitio para comer o tomar un café antes o después de la visita.
Ve con realismo. No es un destino turístico en sí mismo, y no hace falta dedicarle más que unos minutos. Lo interesante es el contraste con el pueblo de arriba, porque desde aquí se ve la silueta abandonada recortada sobre la colina.
Cuánto tiempo dedicar a Craco
Yo dedicaría media jornada completa a Craco, sumando el trayecto, la espera y la visita guiada.
Es poco tiempo para la visita en sí, pero el desplazamiento desde Matera se lleva una buena parte del día. Si lo comprimes demasiado, llegarás con prisas y perderás la calma del lugar.
Estas son tres formas de organizar la excursión, según el tiempo que tengas:
| Opción | Plan | Para quién |
|---|---|---|
| Medio día | Salida desde Matera, visita guiada y regreso | Poco tiempo y base en Matera |
| Día completo | Craco por la mañana y Aliano o Pisticci por la tarde | Quien quiere ver los calanchi |
| Dos días | Craco, Metaponto y la costa jónica con noche en la zona | Viaje tranquilo por Basilicata |
Si tienes poco tiempo, la visita guiada es lo único imprescindible. Puedes saltarte Craco Peschiera sin remordimientos. Si tienes un día entero, añade un pueblo cercano con paisaje de calanchi y comida local.
Cuándo ir a Craco
La primavera y el otoño son las mejores épocas. Las temperaturas son suaves, el paisaje está más verde en primavera y dorado en otoño, y se camina con comodidad. Además, hay menos gente que en pleno verano.
En julio y agosto el calor aprieta, sobre todo en un pueblo sin sombra y con mucha piedra. Si vas entonces, intenta reservar el primer turno de la mañana o el último de la tarde, y lleva mucha agua.

En invierno la visita es posible, pero las lluvias pueden suspender el recorrido y el suelo se vuelve resbaladizo.
También hay fiestas religiosas locales, sobre todo en verano, en las que antiguos vecinos y sus descendientes vuelven al pueblo para rendir culto a sus vírgenes y santos.
Las fechas cambian según el año, así que consulta el calendario del municipio si te interesa coincidir con alguna.
Craco con niños, en pareja y con lluvia
Si viajas con niños, pregunta antes por la edad mínima> y por si hay cascos de su talla. El terreno es irregular, no es apto para carritos y la visita exige atención constante.
A los más mayores suele gustarles el aire de aventura y el casco, pero a los pequeños puede resultarles largo.
Para una escapada en pareja, Craco funciona muy bien como parte de una ruta por Basilicata. Es un plan tranquilo, con vistas y mucha atmósfera. Si te gusta la fotografía, elige el turno de la tarde, cuando la luz baja da color a la piedra.
Con lluvia, la arcilla se resbala y el acceso puede cerrarse. Mira la previsión y confirma con los organizadores antes de salir. Si se cancela, aprovecha el día en Matera, en un museo o en un agriturismo con cocina local. Craco seguirá allí al día siguiente.
Dónde alojarse cerca de Craco
La base más práctica es Matera. Ofrece más variedad de alojamiento, restaurantes y excursiones, y queda a menos de una hora de Craco.
Dormir en una casa cueva de los Sassi añade un toque especial al viaje, aunque conviene reservar con tiempo en temporada alta.
Si prefieres algo más tranquilo, los agriturismos de la comarca son una buena alternativa. Suelen ofrecer cocina casera con productos de la zona y un ritmo mucho más pausado.
Para quien quiera combinar Craco con playa y yacimientos griegos, la costa jónica, cerca de Metaponto, es otra opción razonable.
Mi recomendación es dormir en Matera si es la primera vez que visitas Basilicata, y elegir un agriturismo si ya conoces la ciudad y buscas descanso.
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Dónde comer cerca de Craco
Dentro del casco viejo no hay servicios, así que planifica la comida antes o después. Basilicata tiene una cocina sencilla y contundente, con productos de la tierra. Busca el pan de Matera, los peperoni cruschi (pimientos secos y crujientes), las salchichas lucanas y las legumbres.

En la zona de Matera es habitual probar la crapiata, un guiso de legumbres y cereales muy ligado a la tradición local.
Para acompañar, el vino Aglianico del Vulture es una buena elección entre los tintos de la región. Pregunta siempre por el plato del día, porque suele ser lo más auténtico.
Qué visitar cerca de Craco
La comarca ofrece paradas muy buenas para completar la excursión:
- Aliano el pueblo ligado a Carlo Levi y a Cristo si è fermato a Eboli, rodeado de calanchi.
- Pisticci, con sus casas blancas sobre la colina y vistas sobre el paisaje arcilloso.
- Tursi, con su barrio medieval de la Rabatana, de origen árabe.
- Metaponto, con las Tavole Palatine, los restos de un templo griego cerca de la costa.
- Matera, imprescindible por sus Sassi y por la oferta de alojamiento.
Si tuviera que elegir una sola parada para combinar con Craco, escogería Aliano. Mantiene el hilo del paisaje, el cine y la literatura, y no se parece a ningún otro pueblo de la zona.

Errores habituales al visitar Craco
Estos son los fallos más repetidos:
- Ir sin reservar la visita y quedarse fuera del grupo.
- Esperar poder entrar por libre o hacer fotos libremente por las calles.
- Calcular mal el tiempo desde Matera y llegar tarde al turno.
- Visitarlo a mediodía en agosto, sin sombra y con mucho calor.
- Calzar zapatillas de ciudad o sandalias en un suelo irregular.
- Meter Craco en un día con demasiadas paradas y llegar sin ganas.
Evitarlos mejora mucho la experiencia. Craco se disfruta con calma y con la mente puesta en lo que cuenta el guía.
Presupuesto para visitar Craco
Craco no es una excursión cara. El gasto principal suele ser la visita guiada, cuyo precio conviene comprobar en la web oficial porque puede variar. A esto se suman el alquiler del coche, el combustible, el aparcamiento si lo hay y la comida.
El mayor coste suele ser el transporte, sobre todo si no tienes coche. Un alquiler para varios días en Bari o Matera sale más rentable si vas a visitar más pueblos de la región.
Calcula también un margen para imprevistos, como un cambio de turno o un desvío por lluvia.
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Consigue RevolutPreguntas frecuentes sobre Craco
¿Craco está completamente abandonado?
El casco histórico está deshabitado desde las evacuaciones del siglo XX. El pueblo nuevo, Craco Peschiera, sigue habitado en el valle.
¿Se puede dormir en Craco?
No en el pueblo viejo. Tienes que alojarte en Matera, en un agriturismo de la zona o en la costa jónica.
¿Es seguro visitar Craco?
Con guía y casco, y siguiendo las normas del recorrido, sí. El riesgo de derrumbe es real, y por eso no se puede entrar por libre.
¿Hay que reservar para entrar en Craco?
Sí. La visita se hace con guía y mediante reserva oficial. En temporada alta y fines de semana, conviene reservar con antelación.
¿Cuánto se tarda de Matera a Craco?
Alrededor de una hora en coche, según el tráfico y el punto de encuentro. Desde Bari son unas dos horas.
¿Se puede ir a Craco sin coche?
Es complicado. El transporte público es limitado, y lo más práctico es alquilar coche o buscar una excursión organizada.
¿Qué películas se rodaron en Craco?
Entre las más conocidas están La Pasión de Cristo y Quantum of Solace. También aparece en producciones italianas como Cristo si è fermato a Eboli.
¿Merece la pena visitar Craco?
A mí me parece que sí, si te gustan la historia, los paisajes fuertes y los lugares con atmósfera. Si esperas pasear libremente por unas ruinas, puede decepcionarte, porque la visita es guiada y limitada.
¿Se puede visitar Craco en un día desde Bari?
Se puede, pero es una jornada larga, con unas cuatro horas de carretera entre ida y vuelta. Si tienes margen, es mejor dormir en Matera.
Tours y visitas en Basilicata

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En 2016 dejamos nuestra monótona vida y comenzamos a perseguir cascadas, atardeceres y vistas de todo el mundo. En este blog, compartimos historias y consejos de viajes favoritos.
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