Marrakech está muy bien para una primera visita a Marruecos. Tiene historia, buenos lugares donde comer y una medina en la que puedes pasar horas recorriendo calles y mercados.
Guía del viaje
Pero quedarse únicamente en la ciudad supone conocer una parte bastante pequeña del país. A unas horas por carretera hay pueblos de adobe, valles con palmeras, montañas y zonas desérticas donde la vida es muy distinta a la de Marrakech.
Para conocer el sur con cierta tranquilidad, ocho días son una buena opción. Dan tiempo a atravesar el Alto Atlas, visitar el valle del Draa, llegar a las dunas de Erg Chebbi y regresar por las gargantas del Dadès.
Hacerlo mediante un viaje organizado a Marruecos tiene muchas ventajas y evita tener que preparar cada trayecto por separado.
La primera etapa: cruzar el Alto Atlas
El viaje comienza en Marrakech, pero pronto aparecen las montañas. Para llegar al sur hay que atravesar el Alto Atlas. Es un trayecto largo y por el camino se ven pequeños pueblos y construcciones que poco tienen que ver con las de Marrakech.

Merece la pena hacer alguna parada, aunque conviene calcular bien los tiempos para no llegar demasiado tarde al alojamiento.
Una de las visitas habituales es Aït Ben Haddou. Patrimonio Mundial por la UNESCO, se puede recorrer a pie. Algunas de sus edificaciones han aparecido en películas y series.
El valle del Draa
El valle del Draa no siempre recibe tanta atención como el desierto, aunque es una de las partes más interesantes de esta ruta.
A lo largo de la carretera aparecen palmerales, pequeñas zonas de cultivo y pueblos construidos con materiales tradicionales.
Agdz y Zagora son dos de las localidades más conocidas, pero hay bastantes lugares que merecen una parada. Aquí es importante viajar con pocas personas.
Un grupo reducido permite hacer visitas a lugares pequeños y modificar alguna parada sin tener que organizar a varias decenas de viajeros.
Erg Chebbi: pasar una noche cerca de las dunas
Llegar a Erg Chebbi es uno de los momentos que más suelen esperar quienes viajan al sur de Marruecos. Las dunas se encuentran junto a Merzouga y forman una de las zonas desérticas más conocidas del país.
Una recomendación es no llenar demasiado la jornada de actividades. Después de varias horas por carretera, tener algo de tiempo libre para descansar y recorrer el entorno puede resultar más agradable que encadenar visitas.
El Dadès y el Todra antes de regresar a Marrakech
Desde Merzouga, la ruta continúa hacia las gargantas del Todra y el valle del Dadès. Son dos zonas diferentes, aunque suelen visitarse durante el mismo recorrido.
En las gargantas del Todra destacan las paredes rocosas y los caminos que permiten recorrer parte del entorno a pie. Es una parada habitual y, dependiendo de la época, puede haber bastante afluencia de visitantes.
El Dadès tiene otro carácter. Hay pequeños pueblos, zonas agrícolas y carreteras de montaña desde las que se pueden observar distintos tramos del valle. Aquí es buena idea detenerse en alguna población y no limitar la visita a las paradas fotográficas más conocidas.
Desde esta región se puede regresar hacia Ouarzazate y continuar hasta Marrakech. De esta manera se completa un itinerario circular, pasando por lugares diferentes durante buena parte del viaje.
Viajar en un grupo pequeño cambia bastante la experiencia
En el sur de Marruecos, ir en un grupo reducido tiene algunas ventajas prácticas. Para empezar, resulta más sencillo coordinar las paradas.

También permite alojarse en establecimientos pequeños que no siempre tienen capacidad para grupos numerosos y dedicar más tiempo a conocer determinados lugares.
Y la convivencia suele ser diferente. Cuando viajan pocas personas, es más fácil hablar con todos, compartir las comidas y organizar las jornadas sin tantos tiempos de espera.
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Consigue RevolutAlgunas cosas que conviene saber antes de viajar
Para terminar, una ruta de ocho días por el sur de Marruecos no requiere una preparación especialmente complicada, pero hay detalles que merece la pena tener en cuenta:
- La época del año importa. Primavera y otoño suelen tener temperaturas agradables. En verano, el calor en algunas zonas del sur puede ser muy intenso.
- Hay bastantes horas de carretera. Aunque las distancias no siempre parezcan grandes, las carreteras de montaña hacen que algunos trayectos sean largos.
- Conviene llevar ropa variada. En Marrakech puede hacer buen tiempo mientras que en el Alto Atlas o durante la noche en el desierto las temperaturas son bastante más bajas.
- No hay que depender únicamente de la tarjeta. En pueblos pequeños es práctico disponer de efectivo.
- La documentación debe revisarse antes de salir. Los requisitos de entrada a Marruecos dependen de la nacionalidad.

Soy Valentina Andrade, mujer apasionada por la exploración y los descubrimientos. Con mi espíritu libre y mi cámara siempre lista, he recorrido los rincones más remotos del mundo en busca de nuevas experiencias y culturas.
Mi cabello ondea al viento mientras camino por mercados locales, ruinas antiguas o playas paradisíacas. Siempre llevo conmigo un cuaderno de viaje donde plasmar mis emociones y aprendizajes, capturando la esencia de cada lugar que visito, así puedo dejarlo reflejado en este blog.
Mi mirada sigue fija en el mapa y refleja la curiosidad inagotable de una viajera empedernida, lista para sumergirme en la próxima aventura que me depare el camino.
