El Archipiélago de Cabrera es ese tipo de destino que te hace sentir como si hubieras encontrado un tesoro escondido en medio del Mediterráneo. Imagina un conjunto de 18 islas e islotes a apenas 10 millas náuticas de Mallorca, donde el tiempo parece haberse detenido y la naturaleza reina con una pureza casi imposible de encontrar hoy en día.
Este parque nacional marítimo-terrestre del Archipiélago de Cabrera protege uno de los ecosistemas más vírgenes de las islas Baleares, un lugar donde las aguas cristalinas te invitan a sumergirte y los senderos te llevan a miradores que quitan el aliento. La isla de Cabrera, la joya principal de este conjunto, es el único punto donde puedes desembarcar y vivir una aventura que combina historia, biodiversidad y paisajes que parecen sacados de una postal del paraíso.
Introducción al parque nacional marítimo-terrestre
Cuando hablamos del Archipiélago de Cabrera, estamos hablando de mucho más que un simple grupo de islas. Este lugar se ganó el título de Parque Nacional en 1991, convirtiéndose en el primer espacio protegido marítimo-terrestre de España. Y no es para menos: aquí se conserva uno de los mejores ejemplos de ecosistema insular mediterráneo que quedan en el planeta.

Geografía y ubicación del Archipiélago de Cabrera
El parque nacional de Cabrera está ubicado al sur de Mallorca (web oficial), concretamente a unos 18 kilómetros del Cap de Ses Salines. El conjunto lo forman 18 islas e islotes que suman aproximadamente 10,000 hectáreas de superficie total, aunque la mayor parte corresponde al área marina protegida. La isla de Cabrera es la más grande del grupo, con apenas 15,69 km² de extensión, lo que te da una idea de lo íntimo y manejable que es este destino.
Geológicamente, estas islas son una continuación de la Sierra de Levante de Mallorca. Se separaron de la isla principal hace miles de años debido a procesos tectónicos y las subidas del nivel del mar durante las glaciaciones. El resultado es un paisaje kárstico espectacular: acantilados verticales de roca calcárea, cuevas marinas que te dejan sin palabras, y una orografía que, aunque no supera los 172 metros de altitud en su punto más alto (Puig de ses Figueres), te regala vistas panorámicas increíbles.
El estatus de protección y la red de parques nacionales
El Archipiélago de Cabrera forma parte de la Red de Parques Nacionales de España, lo que significa que disfruta del máximo nivel de protección ambiental posible. Esto no es un capricho burocrático, sino una respuesta necesaria ante la riqueza que alberga: más de 200 especies de aves utilizan estas islas como zona de cría y descanso durante las migraciones, el fondo marino conserva praderas de posidonia oceánica de importancia global, y la claridad del agua permite visibilidades submarinas de hasta 30 metros.
Esta protección también implica que tu visita estará regulada. No puedes aparecer sin más y acampar donde te plazca. Existen cupos diarios de visitantes, zonas restringidas, y una serie de normativas que, lejos de ser un fastidio, garantizan que las próximas generaciones también puedan disfrutar de este paraíso. Como visitante, formas parte de un sistema que busca el equilibrio entre la conservación y el turismo sostenible.
Qué hacer en el Archipiélago de Cabrera
Si hay algo que define una visita al parque nacional de Cabrera, es la variedad de experiencias que puedes vivir en un solo día. Desde explorar cuevas marinas hasta caminar por senderos históricos, cada rincón de estas islas Baleares te ofrece algo único.

La magia de la cueva azul (Sa Cova Blava)
La Cueva Azul, o Sa Cova Blava en mallorquín, es probablemente la postal más famosa de Cabrera y con razón. Esta cueva marina natural se formó hace miles de años por la erosión del oleaje sobre la roca calcárea, creando una cavidad donde la luz del sol se filtra y rebota en el agua, generando tonalidades de azul eléctrico que parecen irreales.
La mayoría de las excursiones en barco al Archipiélago de Cabrera incluyen una parada aquí. Dependiendo de la empresa con la que viajes, podrás entrar en la cueva con la propia embarcación o acercarte en bote auxiliar. El momento óptimo para visitarla es entre las 11:00 y las 14:00 horas, cuando el sol está en su punto más alto y el efecto lumínico alcanza su máxima intensidad.
Consejo práctico: si viajas entre abril y septiembre, pregunta si permiten hacer snorkel en la zona exterior de la cueva. La visibilidad es excepcional y podrás ver bancos de salpas, meros curiosos y, con suerte, alguna langosta entre las rocas.
Itinerarios de senderismo y miradores estratégicos
La isla de Cabrera cuenta con varios senderos señalizados que te permiten explorar su interior sin perderte (literalmente, porque el terreno puede ser engañoso). El más popular es la ruta al Castillo, que comienza en el puerto y asciende unos 72 metros hasta las ruinas de la fortaleza del siglo XIV. El recorrido son unos 2,5 kilómetros ida y vuelta, con un desnivel moderado que cualquier persona en forma media puede completar en menos de dos horas.
Desde la cima del castillo, las vistas abarcan 360 grados: ves el puerto natural donde fondean los barcos, la línea azul infinita del Mediterráneo, los islotes vecinos como Sa Conillera o L’Imperial, y en días despejados, incluso puedes distinguir la silueta de Mallorca en el horizonte norte.
Otro sendero muy recomendable es la ruta al Faro, aunque este requiere más tiempo (unas 3-4 horas ida y vuelta) y permisos específicos que debes solicitar con antelación. El Faro de l’Enciola se alza en el extremo sur de la isla y es uno de los mejores puntos de España para observar el cielo nocturno, ya que Cabrera ostenta la certificación de Reserva Starlight.
Equipamiento necesario: calzado de senderismo con buena suela (el terreno es rocoso y resbaladizo en algunas zonas), sombrero o gorra, protección solar de alto factor, y al menos 1,5 litros de agua por persona. No hay fuentes ni puntos de avituallamiento en los senderos.
Exploración del patrimonio histórico
El Castillo de Cabrera es mucho más que unas ruinas pintorescas. Fue construido en el siglo XIV para defenderse de los ataques piratas berberiscos que asolaban el Mediterráneo occidental. A lo largo de los siglos, la fortaleza fue ampliada y reforzada, especialmente durante el siglo XVI, cuando las incursiones otomanas eran una amenaza constante para las Cabrera islas Baleares.
Pero la historia más impactante de este lugar ocurrió entre 1809 y 1814, cuando la isla se convirtió en una prisión al aire libre para casi 9,000 soldados franceses capturados durante la Guerra de Independencia Española. Las condiciones eran extremas: sin apenas alimentos, agua potable limitada, y expuestos al sol abrasador del verano y al frío húmedo del invierno. Se estima que murieron más de 3,600 prisioneros, cuyos restos se conservan en un monumento conmemorativo que puedes visitar cerca del puerto.
El Museo Etnográfico de Es Celler, ubicado en el antiguo almacén de vino del puerto, documenta esta historia y también la vida de los escasos habitantes que han vivido en Cabrera a lo largo de los siglos. La entrada es gratuita y la visita solo te lleva unos 20-30 minutos, pero el contenido es fascinante y te da contexto sobre el lugar que estás explorando.
Biodiversidad en el Archipiélago de Cabrera
Si eres de los que se emociona viendo un simple lagarto tomando el sol o te quedas hipnotizado mirando el fondo marino, el Archipiélago de Cabrera va a ser tu paraíso particular. Este lugar es un laboratorio viviente donde la evolución ha operado con relativa tranquilidad durante milenios.
La selva submarina de posidonia oceánica
Bajo la superficie del agua cristalina del parque nacional marítimo-terrestre, se extienden praderas de posidonia oceánica que son consideradas de las mejor conservadas del Mediterráneo. Esta planta marina endémica (no es un alga, aunque lo parezca) cumple funciones ecológicas cruciales: produce oxígeno, estabiliza el fondo marino, sirve como zona de cría para centenares de especies de peces e invertebrados, y actúa como indicador de la calidad del agua.
Las praderas de posidonia pueden alcanzar profundidades de hasta 40 metros y algunas matas tienen varios siglos de antigüedad. Cuando bucees o hagas snorkel en Cabrera, verás estas plantas mecerse con las corrientes como si fueran el cabello verde del mar. Entre sus hojas se esconden sepias, pulpos, doncellas, herreras y, si tienes mucha suerte, alguna nacra (Pinna nobilis), un molusco gigante que desgraciadamente está en peligro crítico de extinción.
Dato curioso: la posidonia crece tan lentamente que se estima que algunas praderas del Mediterráneo tienen más de 100,000 años, lo que las convierte en los organismos vivos más antiguos del planeta.

Fauna endémica del Archipiélago de Cabrera
La estrella terrestre indiscutible del Archipiélago de Cabrera es la lagartija balear (Podarcis lilfordi), una especie endémica que ha desarrollado subespecies únicas en cada uno de los islotes del archipiélago. En Cabrera Grande podrás ver la subespecie P. l. lilfordi, que se caracteriza por su coloración azulada en machos adultos y su notable falta de miedo hacia los humanos.
Estas lagartijas no son tímidas. Si te sientas a comer en la zona de picnic del puerto, probablemente se acerquen a curiosear (aunque alimentarlas está estrictamente prohibido). Su comportamiento confiado es resultado de haber evolucionado sin depredadores terrestres significativos durante generaciones.
En cuanto a las aves, el parque nacional de Cabrera es un punto caliente migratorio. Más de 200 especies han sido registradas, desde rapaces como el halcón de Eleonora (que anida en los acantilados) hasta pequeños paseriformes que descansan aquí durante sus viajes entre Europa y África. Las gaviotas de Audouin, una especie amenazada, también crían en los islotes menores.
Entre marzo y mayo, si tienes paciencia y prismáticos, puedes presenciar el espectáculo de las migraciones: miles de aves utilizan Cabrera como escala para repostar energía antes de cruzar el mar hacia el norte. Algunas especies raras, como el alcaraván o la curruca sarda, también pueden avistarse si sabes dónde mirar.
Cabrera como reserva Starlight
En 2019, el Archipiélago de Cabrera recibió la certificación de Reserva Starlight, un reconocimiento internacional que solo se otorga a lugares con una calidad de cielo nocturno excepcional y un compromiso real de protección contra la contaminación lumínica.
¿Qué significa esto para ti como visitante? Pues que si tienes la suerte de quedarte a pernoctar en el albergue de la isla (tiene 12 plazas y se reserva con meses de antelación), podrás disfrutar de un cielo estrellado de los que ya casi no existen en Europa. La ausencia total de luces artificiales, combinada con la limpieza del aire marino, permite observar la Vía Láctea a simple vista con una claridad abrumadora.
Las perseidas de agosto, las gemínidas de diciembre, o simplemente una noche despejada de luna nueva, se convierten aquí en experiencias que rozan lo espiritual. Si eres aficionado a la astrofotografía, este es uno de los mejores lugares de España para capturar el cosmos.
Recomendación: descarga alguna app de identificación de estrellas (como SkyView o Star Walk) antes de ir, porque en un cielo tan poblado de astros es fácil perderse. Y lleva una linterna frontal con luz roja para moverte sin arruinar tu adaptación a la oscuridad ni molestar a la fauna nocturna.
Planificación logística y datos prácticos
Visitar el Archipiélago de Cabrera requiere algo más que ganas de aventura; necesitas planificar con cabeza porque las plazas son limitadas y las regulaciones estrictas. Pero no te asustes, aquí te explico todo lo que necesitas saber para que tu visita sea perfecta.
Cómo llegar al Archipiélago de Cabrera
La forma más común de llegar a la isla de Cabrera es mediante las excursiones organizadas que salen desde la Colonia de Sant Jordi, en el sur de Mallorca. Hay varias empresas autorizadas (Mar Cabrera, Excursions a Cabrera, etc.) que operan entre abril y octubre, con salidas diarias en temporada alta.
Precios y duración:
- Excursión estándar (adulto): entre 45-55€
- Niños (3-12 años): entre 25-30€
- Duración: aproximadamente 8 horas (salida a las 9:30-10:00h, regreso sobre las 17:30-18:00h)
- Incluye: transporte ida y vuelta, visita a Sa Cova Blava, paradas para snorkel, y tiempo libre en la isla (unas 3-4 horas)
Lo que NO incluye: comida ni bebida (solo hay una cantina básica en el puerto de Cabrera con opciones limitadas), así que te recomiendo llevar picnic. También tendrás que pagar aparte si quieres alquilar equipo de snorkel (unos 7-10€).
Consejo importante: reserva con al menos 7-10 días de antelación en temporada alta (julio-agosto), porque las plazas vuelan. Y confirma si la excursión incluye el guía naturalista, ya que algunos operadores lo ofrecen como opcional pero realmente vale la pena para entender lo que estás viendo.
Si prefieres la opción aventurera y tienes barco propio (o alquilas uno), también puedes llegar por tu cuenta, pero aquí entran en juego los permisos de fondeo que son más complejos de gestionar.
Trámites y permisos: navegación, fondeo y buceo
Navegar en aguas del parque nacional marítimo-terrestre del Archipiélago de Cabrera requiere autorización obligatoria que debes solicitar con al menos 20 días de antelación a través de la página web del Ministerio para la Transición Ecológica o del Govern de les Illes Balears.
Tipos de permisos:
- Permiso de fondeo: necesario si vas a anclar tu embarcación. Hay zonas específicas autorizadas (puerto de Cabrera, Cala Santa María, Cala Galiota, Cala Es Burri) y cupos limitados por día (máximo 50 barcos en toda el área protegida). Costo: gratuito, pero debes reservar plaza.
- Permiso de buceo: si planeas bucear (no confundir con snorkel, que está permitido sin permiso en zonas autorizadas), necesitas un permiso específico. Solo se otorgan 30 permisos diarios para buceo recreativo, y SOLO en la zona de Sa Cova Blava y alrededores. Debes ir acompañado de un centro de buceo autorizado; no se permite buceo autónomo por libre.
- Navegación sin fondeo: si solo vas a navegar por las aguas del parque sin anclar, técnicamente no necesitas permiso, pero debes respetar las zonas de exclusión y la velocidad máxima (3 nudos cerca de la costa, 6 nudos en el resto del parque).
Proceso de solicitud:
- Entra en la web oficial del parque nacional
- Rellena el formulario con datos de la embarcación, tripulantes, fechas y zona de fondeo deseada
- Espera confirmación por email (suele llegar en 3-5 días laborables)
- Imprime el permiso y llévalo a bordo durante toda la estancia
Multas: saltarse estas regulaciones puede costarte entre 600€ y 6,000€ dependiendo de la gravedad de la infracción. No merece la pena arriesgarse.
Servicios en la isla: cantina, albergue y zona de picnic
Una vez llegues al puerto de Cabrera, encontrarás una infraestructura muy básica, que es precisamente lo que hace especial a este lugar. No esperes chiringuitos playeros ni restaurantes con wifi.
La Cantina Es Port:
- Único establecimiento de restauración en la isla
- Horario: 10:00-17:00h (aproximadamente, varía según temporada)
- Menú: bocadillos, ensaladas, bebidas, helados, snacks
- Precios: algo más caros que en tierra firme (es lógico, todo llega en barco), un bocadillo ronda los 6-8€
- Pago: efectivo preferiblemente, aunque algunos días aceptan tarjeta según el estado de las comunicaciones
Albergue de Cabrera:
- Capacidad: 12 plazas en habitaciones compartidas
- Reservas: se abren el 1 de febrero de cada año para toda la temporada (abril-octubre) y se agotan en cuestión de horas
- Precio: unos 15-20€/noche
- Servicios: camas (debes llevar saco de dormir), baños compartidos, cocina básica sin electrodomésticos
- Ideal para: astrónomos, fotógrafos de naturaleza, amantes del silencio absoluto
Zona de picnic:
- Ubicada cerca del puerto, con mesas de madera bajo sombrajo de pino
- Gratuita, disponible todo el día
- Normas importantes:
- Debes llevarte TODA tu basura (no hay contenedores en la isla)
- Prohibido hacer fuego o usar hornillos
- Respeta el espacio y no ocupes más de lo necesario
Baños públicos: hay un módulo de aseos cerca de la zona de picnic. Son básicos pero funcionales y se mantienen razonablemente limpios gracias al personal del parque.
Normativa de conservación y ética del visitante
Visitar un Parque Nacional no es lo mismo que ir a una playa cualquiera. El Archipiélago de Cabrera te abre sus puertas con la confianza de que vas a respetarlo, y eso implica conocer y seguir unas reglas que no son caprichosas, sino necesarias para preservar este ecosistema único.
Gestión de residuos y responsabilidad ambiental
La primera y más importante norma es sencilla: «Si lo traes, te lo llevas». Cabrera funciona bajo el principio de residuo cero. No hay contenedores de basura en la isla (salvo en la zona del puerto para desperdicios mínimos) y toda la gestión de residuos debe hacerla cada visitante.
Cómo hacerlo bien:
- Lleva una bolsa impermeable o un tote bag específico para tus residuos
- Separa orgánico de inorgánico si puedes (facilita luego el reciclaje en Colonia Sant Jordi)
- Las colillas de cigarrillos NO se tiran al suelo ni al mar (tardan 10 años en degradarse). Lleva un cenicero portátil o una lata pequeña.
- Si ves basura que dejó otro visitante, recógela. Es el famoso «leave it better than you found it»
Prohibiciones absolutas:
- Tirar cualquier tipo de residuo al mar (esto incluye restos de comida, cáscaras de fruta, etc.)
- Usar productos químicos como cremas solares con oxibenzona o octinoxato (que dañan la posidonia). Lleva protección solar mineral o ecológica.
- Lavar platos, ropa o cualquier cosa con jabón en el mar o en zonas terrestres
El personal del parque realiza controles aleatorios y puede imponer multas de hasta 3,000€ por infracciones de gestión de residuos. Pero más allá de la multa, se trata de entender que estás visitando un santuario natural que depende de nuestro comportamiento colectivo.
Prohibiciones y restricciones del parque nacional
Para que no haya sorpresas desagradables, aquí tienes la lista completa de lo que NO puedes hacer en el parque nacional de Cabrera:
Prohibido en tierra:
- Salirte de los senderos señalizados (el pisoteo degrada la vegetación y puede aplastar refugios de lagartijas)
- Recoger rocas, conchas, fósiles o cualquier elemento natural («solo las fotos, solo las huellas»)
- Alimentar a los animales (ni lagartijas, ni gaviotas, ni peces. Altera su comportamiento natural)
- Hacer fuego o barbacoas (riesgo de incendio forestal)
- Acampar fuera del albergue oficial
- Llevarte plantas o semillas (incluso con buena intención de «trasplantarlas»)
- Soltar mascotas (los perros, aunque vayan con correa, estresan a la fauna nativa)
Prohibido en el mar:
- Pescar (ni con caña ni con arpón. Las aguas están vedadas totalmente)
- Arrancar posidonia o corales
- Fondear en zonas no autorizadas o superar el cupo diario
- Hacer moto acuática o esquí acuático (demasiado ruido y riesgo para la fauna marina)
- Bucear sin permiso o fuera de las zonas designadas
- Usar arpones, aunque tengas licencia de pesca submarina de otras zonas
Actividades permitidas (con sentido común):
- Snorkel en las zonas habilitadas
- Nadar cerca de la costa
- Fotografía y video (siempre sin molestar a los animales)
- Hacer senderismo por las rutas marcadas
- Observación de aves con prismáticos o telescopios
La filosofía del parque es clara: puedes disfrutar intensamente de Cabrera, pero como un invitado respetuoso que entiende que este lugar no te pertenece. Eres parte de un ecosistema más grande donde tú también dejas huella, y la idea es que esa huella sea lo más ligera posible.
Consejos finales para tu visita al Archipiélago de Cabrera

Después de toda esta información, seguro que ya estás soñando con tu viaje al Archipiélago de Cabrera. Para que esa experiencia sea todo lo buena que mereces, aquí van algunos consejos prácticos que te van a ayudar:
1. Elige bien la época del año
- Mejor momento: mayo-junio o septiembre. Temperaturas agradables (22-28°C), menos masificación que julio-agosto, y el mar aún está cálido.
- Evita: julio-agosto si no te gusta el calor extremo (+35°C en tierra, aunque el mar refresca). También son los meses con más gente y plazas agotadas con más antelación.
- Temporada baja: abril y octubre son geniales si no te importa que el agua esté un poco más fresca (18-20°C). Muchas veces tienes la isla casi para ti solo.
2. Qué llevar en la mochila (checklist completo)
- Agua: mínimo 1,5L por persona (2L en verano)
- Comida: picnic completo, snacks energéticos
- Protección solar: crema mineral SPF 50+, gorra, gafas de sol
- Ropa: bañador, toalla de microfibra, camiseta de manga larga para el sol
- Calzado: deportivas de senderismo o sandalias con suela robusta (nada de chanclas)
- Equipo de snorkel: si tienes el tuyo propio mejor (más higiénico y te ahorras alquiler)
- Bolsa impermeable: para residuos y para proteger móvil/cámara
- Botiquín básico: tiritas, antihistamínico, protector labial
- Batería externa: no hay dónde cargar el móvil en la isla
- Cámara de fotos: las vistas lo merecen
3. Fotografía responsable
- Los atardeceres desde el castillo son épicos (si tu excursión te lo permite)
- Para fotografía submarina, evita tocar el fondo o los animales
- Si ves lagartijas, fotografíalas sin acercarte demasiado (zoom óptico es tu amigo)
- Respeta la privacidad de otros visitantes en tus encuadres
4. Prepárate físicamente
- Aunque la ruta al castillo no es extrema, el sol y las piedras sueltas pueden ser más exigentes de lo que parecen
- Si no estás acostumbrado al senderismo, practica algunas semanas antes caminatas de 5km en terreno irregular
- Hidrátate durante todo el día, no solo cuando sientas sed
5. Antes de ir, edúcate
- Lee sobre la historia de los prisioneros franceses (hace la visita mucho más emotiva)
- Familiarízate con las especies que podrías ver (birds of Balearics, peces del Mediterráneo)
- Descarga mapas offline del parque en tu móvil (la cobertura es inexistente en muchas zonas)
El Archipiélago de Cabrera no es solo un destino turístico más. Es una experiencia que te conecta con una versión del Mediterráneo que nuestros abuelos conocieron pero que está desapareciendo rápidamente del resto de las costas. Cada vez que respetas sus normas, cada vez que recoges un plástico que no es tuyo, cada vez que admiras una lagartija sin molestarla, estás contribuyendo activamente a que este lugar siga siendo lo que es: un refugio de vida, un trozo de mar y tierra donde el tiempo se detiene y la naturaleza aún manda.
Y cuando vuelvas a casa, con la piel salada, las piernas cansadas y la cámara llena de fotos increíbles, te vas a dar cuenta de que Cabrera te ha regalado algo que muy pocos lugares pueden dar: la sensación de haber viajado sin tener que ir al fin del mundo, de haber descubierto sin haber tenido que arruinarte el bolsillo, y de haber vivido una aventura auténtica sin artificios ni montajes.
Porque al final, el parque nacional marítimo-terrestre del Archipiélago de Cabrera te enseña algo fundamental: que los mejores tesoros son aquellos que dejamos intactos para que otros también puedan disfrutarlos. Bienvenido a tu próximo destino favorito.
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Hola, soy Jota, ¡Gracias por visitar nuestro blog!
En 2016 dejamos nuestra monótona vida y comenzamos a perseguir cascadas, atardeceres y vistas de todo el mundo. En este blog, compartimos historias y consejos de viajes favoritos.
Queremos que todo el mundo pueda viajar a donde quiera, tan a menudo como quiera.