Jávea (Xàbia) es uno de esos rincones de la Costa Blanca que consiguen que te plantes ahí con una semana de vacaciones y acabes buscando piso en alquiler. Situada en la comarca de la Marina Alta, en la provincia de Alicante, esta localidad tiene lo que pocos destinos mediterráneos pueden presumir: un microclima privilegiado con más de 300 días de sol al año, una costa salvaje llena de calas de agua turquesa, un casco histórico medieval con mucho carácter y miradores desde los que, en días despejados, puedes ver Ibiza con tus propios ojos. No es marketing, es geografía.
Guía del viaje
Dicho esto, si estás pensando en vivir en Jávea la buena noticia es que es posible hacerlo y vivir el sueño. También es posible que en ningún lugar de España, o en cualquier otro lugar, haya un lugar mejor para establecerse que Jávea (Xabia en el dialecto valenciano), por lo que no esperes y busca una inmobiliaria en Jávea que encuentre la casa de tus sueños.
Lo que hace especial a Xàbia no es solo la suma de sus playas o su gastronomía, sino la forma en que conviven tres núcleos urbanos completamente distintos dentro del mismo municipio: el pueblo medieval (el casco antiguo), el puerto (con ese ambiente marinero y tranquilo) y la playa del Arenal (más animada, con chiringuitos y paseo marítimo). Tres ritmos, tres experiencias, un mismo destino. En esta guía encontrarás todo lo que necesitas para organizar tu visita, desde los miradores más espectaculares hasta las calas menos concurridas, pasando por el patrimonio histórico y los mejores consejos prácticos para no cometer los errores típicos del turista.
¿Cuánto tiempo necesitas para ver Jávea bien? La respuesta honesta es que con tres o cuatro días tienes suficiente para cubrir lo esencial sin agobios, pero que una semana te permite hacerlo con calma, con alguna excursión a los pueblos vecinos de la Marina Alta y con tiempo para repetir las calas que más te hayan gustado. Y eso, repetir una cala porque te ha enamorado, es exactamente lo que le pasa a la mayoría de quienes llegan aquí sin demasiadas expectativas.
Ruta por el casco antiguo de Jávea
El casco antiguo de Jávea está construido sobre una loma a unos dos kilómetros de la costa, y eso no es casualidad: sus habitantes medievales lo levantaron así para vigilar el mar y protegerse de las incursiones piratas berberiscas. El resultado es un conjunto histórico compacto, con calles adoquinadas estrechas, casas de piedra tosca (la piedra marés característica de la zona) y una atmósfera que te transporta varios siglos atrás sin esfuerzo.
Pasear por el pueblo viejo a media mañana, cuando los turistas todavía no han llegado en masa, es uno de los placeres sencillos que Jávea ofrece sin cobrarte entrada.
La iglesia-fortaleza de San Bartolomé
El edificio más representativo del casco histórico no es una iglesia al uso: es una iglesia-fortaleza del siglo XIV que funcionaba también como refugio defensivo para la población local. Su arquitectura gótica tardía, con muros de hasta dos metros de grosor, torres defensivas y almenas, la convierte en un híbrido fascinante entre lugar de culto y bastión militar. El interior guarda retablos barrocos y una pila bautismal renacentista que merece atención. El horario de visitas cambia según la temporada, así que conviene consultarlo en el momento de tu viaje.
El mercado de abastos y el ayuntamiento
A pocos metros de la iglesia, el mercado de abastos ocupa un edificio modernista de principios del siglo XX que contrasta de forma llamativa con el entorno medieval. Los sábados por la mañana el ambiente es especialmente bueno: puestos de frutas locales, almendras, aceite de oliva virgen extra de la comarca y productos frescos del mar llegan al mercado con una regularidad envidiable. El ayuntamiento, en la misma plaza, es un ejemplo sobrio de arquitectura civil valenciana del XVII que los guías mencionan de pasada pero que vale la pena observar con calma.
Consejos para pasear por sus calles adoquinadas
El pueblo viejo se recorre a pie sin problemas en hora y media. Lo más recomendable es subir caminando desde el aparcamiento del mercado y bajar por el lado norte, donde las vistas sobre los campos de naranjos y almendros con el Cap de Sant Antoni al fondo son una postal auténtica. Lleva calzado cómodo (los adoquines irregulares no perdonan los tacones ni las chanclas de piscina) y reserva tiempo para perderte por las callejuelas sin nombre que nadie fotografía todavía.
Una última recomendación para el casco histórico: si tu visita coincide con un miércoles o un sábado, el mercadillo de artesanía local se instala en las plazas del centro. No tiene la dimensión de los mercados de Dénia o Teulada, pero los puestos de ceramistas, tejedores y productores de miel local lo convierten en una parada con encanto genuino que vale media hora de tu agenda.
Ruta de los miradores de Jávea
Los miradores de Jávea son probablemente su activo más desconocido para el gran público. El municipio cuenta con una red de 15 miradores repartidos por su litoral y su sierra, pero cuatro de ellos merecen una mención especial por sus vistas, su accesibilidad y lo que representan históricamente. Si vas a dedicar una mañana a la costa desde lo alto, este es el recorrido.
Cabo de San Antonio y su faro icónico
El Cap de Sant Antoni es el punto más septentrional del término municipal y uno de los más llamativos de toda la Costa Blanca. Desde el faro (construido en 1855 y aún operativo) las vistas hacia el sur abarcan toda la bahía de Jávea y, hacia el norte, el golfo de Valencia hasta donde alcanza la vista. El cabo forma parte de la Reserva Marina del Cap de Sant Antoni, la primera reserva marina declarada en la Comunitat Valenciana, lo que explica la claridad excepcional del agua en esta zona. El acceso es sencillo en coche y hay aparcamiento al pie del faro.
Faro del Cabo de la Nao
El Cabo de la Nao (Cap de la Nau) es, sin discusión, el mirador más espectacular del municipio. Situado a 163 metros sobre el nivel del mar, en días claros (especialmente en otoño y primavera) la silueta de Ibiza aparece a 85 kilómetros de distancia con una nitidez sorprendente. El cabo es también el punto de la España peninsular más cercano a las islas Baleares, lo que le da ese papel de «balcón sobre el Mediterráneo» que tanto se repite y que, una vez allí, comprendes perfectamente. Coordenadas: 38.7296° N, 0.2286° E. El parking cercano es gratuito, pero en agosto se llena rápido.
Los antiguos molinos de Les Planes
A medio camino entre el casco antiguo y la costa, el conjunto de molinos de viento de Les Planes data del siglo XVII y formaba parte del sistema productivo de la villa. Eran molinos harineros que aprovechaban los vientos del norte (la tramuntana) para moler el grano de la comarca. Hoy quedan en pie varios ejemplares restaurados que sirven como mirador sobre el litoral y los campos circundantes. El acceso a pie desde el casco histórico se hace en unos veinte minutos por un camino señalizado. Menos visitados que los faros, ofrecen una perspectiva más tranquila y un contexto histórico que pocos turistas conocen.
Torre del Gerro
La Torre del Gerro es una torre de vigilancia costera del siglo XVI levantada por orden de Felipe II como parte del sistema defensivo contra los ataques piratas en el Mediterráneo español. Está situada en lo alto de un promontorio sobre la Cala del Portitxol, lo que la convierte en uno de los puntos de observación más dramáticos de toda la ruta costera. Llegar hasta ella a pie forma parte del atractivo: el sendero sube desde la cala en unos 20 minutos y las vistas desde arriba sobre el acantilado y el mar justifican con creces el esfuerzo. Perfecta para combinar historia, senderismo y fotografía.
Playas y calas de Jávea
El litoral de Xàbia tiene algo que no abunda en la Costa Blanca: variedad real. En apenas 35 kilómetros de costa conviven playas de arena fina, calas de grava, rincones de roca y agua con esa coloración azul-turquesa que más parece filtro de Instagram que naturaleza. A continuación, las más destacadas con toda la información práctica que necesitas.
| Playa / Cala | Tipo de suelo | Nivel de ocupación | Acceso |
|---|---|---|---|
| Playa del Arenal | Arena fina | Alto | Fácil (coche/bus) |
| Cala del Portitxol | Grava y roca | Medio | Andando (restringido en verano) |
| Cala Blanca (La Caleta) | Arena y roca | Bajo | Andando |
| Playa de La Grava | Grava | Medio | Fácil |
| El Primer Muntanyar | Arena | Medio | Fácil |
| Cala Sardinera | Roca y grava | Bajo | Andando |
Playa del Arenal (ideal para familias)
La Playa del Arenal es la más conocida y animada de Jávea: 600 metros de arena fina y dorada, aguas tranquilas de escasa profundidad, zona de paseo marítimo con restaurantes y chiringuitos, y acceso sencillo en autobús desde el casco urbano. Es la opción perfecta para familias con niños pequeños y para quienes buscan servicios completos (hamacas, duchas, accesibilidad para personas con movilidad reducida). En pleno agosto puede estar concurrida, así que si priorizas la tranquilidad, las calas del sur son mejor opción.
Cala del Portitxol (Cala de la Barraca) y sus famosas puertas azules
Esta es, probablemente, la postal más reconocible de toda Jávea: las casetas de pescadores de la Cala del Portitxol, con sus puertas y ventanas pintadas de azul vivo sobre la piedra blanca, forman uno de los conjuntos más fotogénicos del Mediterráneo español. El agua en la cala es extraordinariamente transparente gracias a la reserva marina del cabo. El suelo es de grava y roca, lo que puede resultar incómodo sin calzado de agua.
Atención práctica importante: el acceso en coche a la Cala del Portitxol está restringido durante los meses de julio y agosto. La recomendación es utilizar el servicio de autobús municipal o acudir a primera hora de la mañana (antes de las 9:00 h) cuando todavía no se aplican las restricciones. En temporada alta, llegar a las 8:30 h marca la diferencia entre tener un buen sitio y no tenerlo.
Cala Blanca y la tranquilidad de «La Caleta»
La Cala Blanca, conocida popularmente como La Caleta, es el antídoto perfecto para el Arenal. Pequeña, recogida, rodeada de pinos y con un acceso solo a pie (unos 15 minutos desde el aparcamiento más cercano), tiene la virtud de filtrar naturalmente a quienes llegan sin ganas de caminar. El agua aquí alcanza tonos turquesa intensos gracias a la arena clara del fondo. Ideal para snorkel y para pasar la mañana leyendo sin que nadie te moleste.
Playa de La Grava y el encanto marinero del puerto
La Playa de La Grava es la playa del puerto, y eso le da un carácter completamente distinto al resto. Las barcas de pesca amarradas a pocos metros, los restaurantes de cocina marinera en primera línea y la tranquilidad relativa del entorno hacen de esta playa de grava un lugar con personalidad propia. No es la más bonita del municipio en términos de paisaje, pero sí la que mejor conserva el ambiente auténtico de pueblo pescador. Para comer langostinos y hablar con gente local, es la más recomendable.
El Primer Muntanyar (Playa del Benissero)
El Primer Muntanyar es una playa de arena poco conocida fuera del ámbito local que se extiende al norte de la playa del Arenal, entre dunas y pinar. La ausencia de grandes infraestructuras turísticas y su extensión generosa hacen que incluso en verano sea posible encontrar espacio. La duna litoral que la bordea forma parte de un ecosistema protegido que alberga flora autóctona característica de la Costa Blanca. Apta para visitas con perros (consultar zona permitida en cada temporada).
Cala Sardinera
Cala Sardinera está enclavada en el Parque Natural del Montgó y eso lo dice todo: sin chiringuitos, sin hamacas de alquiler, sin aparcamiento cercano. El acceso a pie dura aproximadamente 30 minutos por un sendero bien señalizado desde el Cap de Sant Antoni. Lo que encuentras al llegar es una pequeña cala de roca y grava con agua cristalina y silencio casi absoluto fuera de agosto. Una de esas experiencias que justifican el calzado de montaña en la mochila.
Qué hacer y visitar cerca de Jávea
Más allá de las playas y el patrimonio, Xàbia turismo activo tiene una oferta de actividades al aire libre que no tiene mucho que envidiar a destinos más montañosos.
Senderismo y exploración en la Cova Tallada
La Cova Tallada es una cueva marina excavada por el ser humano en la época romana para extraer piedra marés, el material de construcción más usado en la arquitectura local. Con el tiempo, el mar fue inundando parcialmente las galerías y el resultado actual es un espacio de una belleza casi sobrenatural: una cueva con una ventana natural abierta al Mediterráneo a través de la cual entra la luz creando efectos turquesa increíbles. Se llega a pie desde el aparcamiento del Cap de Sant Antoni por un sendero de unos 45 minutos de ida. El interior de la cueva está inundado en parte, así que el calzado de agua es indispensable.
Senderos del Parque Natural del Montgó
El Parque Natural del Montgó es el gran telón de fondo de Jávea: una sierra caliza de 753 metros de altitud que separa la Marina Alta de la Vall de Pop y que ofrece varios senderos de dificultad media con vistas privilegiadas sobre el golfo de Valencia. El más popular sube hasta la cima del Montgó en unas tres horas de ascenso y permite ver, en días despejados, las islas Baleares al este y el Penyagolosa al norte. También existen rutas circulares más cortas, de entre 1 y 2 horas, que recorren el perímetro del parque entre matorral mediterráneo y flora endémica. El punto de partida más habitual es el aparcamiento del castillo de Dénia o el del barrio de Jesús Pobre, en el lado de Jávea.
La primavera es la mejor época para subir al Montgó: la sierra se llena de color con la floración del romero, el tomillo y el esparto, y las temperaturas permiten caminar con comodidad desde primera hora. En verano, si quieres hacer alguna de las rutas de montaña, madruga: salir antes de las 8:00 h evita el calor más intenso y te pone en la cima cuando la luz del sol es todavía suave y dorada.
Excursión de un día a Dénia, vecinos imprescindibles
Dénia queda a apenas 15 minutos en coche al norte de Jávea y merece una visita aunque sea de medio día. El castillo árabe sobre la ciudad, el casco histórico con su barrio marinero, el mercado municipal (con langostinos de Dénia, protegidos con denominación de origen propia) y el puerto desde el que salen los ferries a Ibiza y Formentera conforman una propuesta muy completa. Si tienes varios días en la zona, una tarde en Dénia y una mañana en el Montgó cubren perfectamente el turismo activo y cultural de la Marina Alta.
Guía práctica para tu viaje a Jávea (FAQ)
¿Cómo acceder correctamente a la Cala del Portitxol?
Durante los meses de julio y agosto, el acceso en vehículo privado a la Cala del Portitxol está restringido por el ayuntamiento para preservar el entorno natural y garantizar la seguridad en el camino de acceso, que es estrecho y sin aceras. Las opciones recomendadas son el bus turístico municipal (línea que conecta el centro con las calas del sur), llegar en bicicleta por la vía ciclista costera o acudir a pie desde el aparcamiento habilitado en los aledaños del Cap de Sant Antoni (unos 20 minutos andando). Fuera de temporada alta, el acceso en coche es libre hasta el pequeño aparcamiento junto a las casetas de pescadores.
¿Cuál es la mejor época para visitar los miradores de Jávea?
La visibilidad en los miradores es máxima en otoño (octubre y noviembre) y en primavera (marzo y abril), cuando la atmósfera es más limpia y las posibilidades de ver Ibiza desde el Cabo de la Nao son más altas. En verano el calor y la niebla marina (boira) pueden reducir la visibilidad, aunque la temperatura en los miradores es siempre más agradable que en la playa. Para fotografía, la hora dorada (una hora antes del ocaso) sobre el Cabo de la Nao es, sencillamente, una de las mejores experiencias fotográficas de la Comunitat Valenciana.
¿Dónde comer platos típicos de la gastronomía alicantina?
La cocina de Jávea bebe directamente de la tradición marinera de la Marina Alta. Algunos platos que no deberías irte sin probar: el arròs a banda (arroz seco cocinado en caldo de pescado y marisco, con el pescado servido aparte), el all i pebre de anguila (típico de la zona del golfo de Valencia), los langostinos frescos del golfo y la gamba de Dénia, uno de los productos del mar más apreciados del Mediterráneo español. La zona del puerto de Jávea concentra los mejores restaurantes de cocina marinera, con varios locales que llevan décadas trabajando con producto fresco local. Reservar mesa en temporada alta es prácticamente obligatorio en los más reconocidos.
Para los que no son estrictamente de mariscos, la oferta se amplía con cocina fusión mediterránea, tapas de producto local y restaurantes de cocina valenciana con menús del día a precios razonables fuera de primera línea de mar. El mercado del casco antiguo los sábados por la mañana es también una opción excelente para un desayuno o un tentempié a base de productos locales: embutidos artesanos, quesos de la comarca, miel de azahar y bollería típica valenciana.
Un último consejo de logística que marca la diferencia: Jávea no tiene tren. El acceso en transporte público desde Valencia, Alicante o Benidorm se hace en autobús (líneas de ALSA desde la estación central de cada ciudad), con frecuencias que se intensifican en verano pero que fuera de temporada pueden ser escasas.
Si tienes pensado moverte entre las diferentes zonas del municipio y las calas del sur, un coche de alquiler o una bicicleta (hay varias empresas de alquiler en el pueblo) marcan la diferencia entre ver Jávea de verdad o quedarte solo con lo que llega andando.
Ahorra COMISIONES en tus viajes con la tarjeta de REVOLUT
Tours y excursiones en Jávea

Hola, soy Jota, ¡Gracias por visitar nuestro blog!
En 2016 dejamos nuestra monótona vida y comenzamos a perseguir cascadas, atardeceres y vistas de todo el mundo. En este blog, compartimos historias y consejos de viajes favoritos.
Queremos que todo el mundo pueda viajar a donde quiera, tan a menudo como quiera.