Allariz es uno de esos lugares que te enganchan desde el primer paso que das en su empedrado. A solo 25 kilómetros de Ourense, este pequeño municipio acumula más reconocimientos que muchas capitales: Premio Europeo de Urbanismo, declaración de Reserva de la Biosfera y fama bien ganada de ser uno de los pueblos más bonitos de Galicia. Y todo eso sin perder ni un gramo de su esencia más auténtica.
Guía del viaje
Si alguna vez te han preguntado a qué huele la Galicia de verdad, la respuesta está en sus calles: a piedra mojada, a río Arnoia y al azúcar de los famosos almendrados de Allariz. Planear una escapada aquí no es difícil, pero saber exactamente qué hacer, dónde comer y cómo aprovechar cada hora marca la diferencia entre una visita correcta y una que no olvidarás. Eso es exactamente lo que vas a encontrar en esta guía.
Qué ver en Allariz
El centro de Allariz Ourense es un libro abierto de arquitectura medieval. Cada esquina guarda algo que merece una parada, una foto o, como mínimo, un momento de asombro en silencio.

El Casco Vello: un paseo por calles empedradas y plazas medievales
Cruzar la puerta del Casco Vello de Allariz es como dar un salto en el tiempo. Las calles estrechas y los soportales de piedra crean una atmósfera que pocas villas pueden igualar en toda Galicia. La Praza Maior, el eje natural del casco histórico, es el punto de encuentro perfecto para sentarse, tomarse un café y observar la vida del pueblo a su propio ritmo.

Pasea sin rumbo fijo —esa es la mejor forma de disfrutarlo—, porque en cada callejuela aparece un detalle nuevo: una ventana con flores, un escudo nobiliario sobre un dintel, o una fuente de piedra que lleva ahí varios siglos más que tú.
Iglesia de Santiago: joya del románico gallego
Entre los monumentos de qué ver en Allariz, la Iglesia de Santiago destaca por su sobriedad románica y por el peso histórico que transmite. Construida entre los siglos XII y XIII, es uno de los templos más bien conservados de la comarca y el punto de referencia arquitectónico de la villa. Merece la pena entrar y dedicarle unos minutos para apreciar sus capiteles y su nave central.
El Barrio Judío: historia y leyendas en la zona de Sua de Vila
Allariz tuvo una comunidad judía activa durante la Edad Media, y los restos de ese pasado se concentran en el barrio conocido como Sua de Vila. Las juderías gallegas son menos conocidas que las andaluzas o castellanas, lo que hace de esta zona un descubrimiento genuino para quienes disfrutan de la historia sin multitudes. Las casas son más humildes, las calles más íntimas, y la historia pesa con una intensidad diferente.
Naturaleza y el río Arnoia
Una de las grandes sorpresas de Allariz es que su patrimonio histórico convive con un entorno natural envidiable. El río Arnoia rodea buena parte del núcleo urbano y crea un ecosistema de ribera que es, literalmente, el parque natural del pueblo.

El Paseo de la Alameda: ideal para familias y amantes del senderismo suave
El Paseo de la Alameda es el paseo fluvial más tranquilo y agradable que puedes hacer en la zona. La ruta sigue el curso del Arnoia entre choperas y praderas, con zonas habilitadas para que los más pequeños jueguen mientras los adultos respiran. No es senderismo de montaña: es esa caminata desenganchada y placentera que apetece después de un buen almuerzo.
Tip de local: cruza el Puente Romano al atardecer. El reflejo de las casas de piedra en el agua del Arnoia es la fotografía que todo el mundo lleva en la tarjeta de memoria al volver a casa.
Festival Internacional de Jardines: un evento único de mayo a octubre
Entre mayo y octubre, Allariz acoge el Festival Internacional de Jardines, una propuesta tan original como poco habitual en España. Diseñadores de todo el mundo crean instalaciones vegetales a lo largo del parque fluvial, convirtiendo el entorno natural en una galería de arte efímera y viva. Cada edición tiene su propio tema y sus propias sorpresas. Es una razón más para que la mejor época para visitar Allariz coincida con la temporada primavera-verano.
Museos que sorprenden: más allá de lo típico
Allariz tiene una densidad de museos llamativa para su tamaño, y lo mejor es que ninguno de ellos resulta aburrido. La villa apostó hace décadas por la rehabilitación de sus antiguas curtidurías y edificios industriales para darles una segunda vida cultural, y el resultado es notable en sus museos.

Museo del Cuero: la herencia artesanal de la villa
El trabajo del cuero fue durante siglos el motor económico de Allariz. El Museo do Coiro recoge esa memoria industrial y artesanal con piezas, herramientas y explicaciones que muestran cómo se transformaba la piel en un oficio de altísima precisión. Un espacio pequeño pero muy bien contado.
Museo del Juguete: un viaje a la nostalgia para todas las edades
Uno de los más inesperados y entrañables de cuantos hay en Galicia. El Museo do Xoguete reúne cientos de juguetes de distintas épocas con una cuidada selección que activa la memoria sentimental de los adultos y despierta la curiosidad de los niños. Una visita que lleva menos de una hora pero que deja huella.
Museo de la Moda: vanguardia en una antigua curtiduría
El Museo da Moda es quizás el más sorprendente de los tres. Ubicado en una antigua curtiduría rehabilitada, alberga una colección de moda que va desde prendas históricas hasta diseños contemporáneos. La combinación de contenedor industrial y contenido artístico funciona de maravilla y dice mucho de la filosofía con la que Allariz ha gestionado su patrimonio.
Compras y gastronomía
Allariz de compras: marcas de lujo en edificios rehabilitados
El Outlet de Allariz es un caso único en España. A diferencia de los polígonos comerciales habituales, aquí las tiendas de marcas reconocidas —deportivas, textiles, de calzado— se instalan en antiguos edificios industriales rehabilitados dentro del propio municipio. El resultado es una experiencia de compras que no desentona con el entorno histórico y que convierte a Allariz en destino de fin de semana también para quienes no son especialmente turistas culturales.
Muchos viajeros combinan una mañana de casco histórico y museos con una tarde de compras. Funciona a la perfección.
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Dónde comer en Allariz y qué probar
La gastronomía de dónde comer en Allariz es sencilla, honesta y deliciosa. La estrella indiscutible de la mesa es el chuletón de buey, una tradición que en la zona de Ourense alcanza cotas de calidad difíciles de superar en el resto de Galicia. Los restaurantes del casco histórico y alrededores lo ofrecen casi todos, y merece la pena reservar para no quedarse sin mesa.
En cuanto al dulce, los Almendrados de Allariz son la seña de identidad repostera del pueblo. Estas galletas de almendra con una textura crujiente y un sabor intenso se venden en varias tiendas del centro y son el souvenir comestible por excelencia. Compra más de lo que crees que necesitas: en casa desaparecen antes de lo previsto.

Para comer bien sin romper el presupuesto, los menús del día de los bares y restaurantes del casco histórico son una opción sólida: producto local, ración generosa y precio ajustado al bolsillo.
Información práctica para tu visita
Cómo llegar a Allariz
- Allariz cómo llegar es sencillo desde varios puntos:
- Desde Ourense: La opción más rápida. En coche son unos 25 minutos por la N-525. También hay autobuses regulares que conectan la ciudad con Allariz varias veces al día.
- Desde Vigo: Aproximadamente 1 hora y 20 minutos en coche por la A-52. Una escapada perfectamente manejable para un día.
- Desde Madrid: Lo más cómodo es tomar el AVE hasta Ourense (algo más de 2 horas) y desde allí continuar en coche o autobús. El tren ha cambiado por completo la accesibilidad de toda la provincia.
Allariz no tiene estación de tren propia, así que el coche o el autobús desde Ourense son las opciones más habituales una vez en Galicia.

Cuándo ir y el tiempo en Allariz
Cualquier momento del año tiene su encanto en Allariz, pero hay fechas especialmente recomendables.
- El tiempo en Allariz sigue el patrón típico del interior de Galicia: inviernos fríos y húmedos, veranos templados y agradables. La primavera y el verano son la temporada alta, especialmente con el Festival Internacional de Jardines en activo.
- La Festa do Boi es el evento cultural más importante de la villa y una de las tradiciones más antiguas de Galicia: se remonta al siglo XIV. Se celebra en los días previos al Carnaval y su origen tiene mucho de leyenda y de rito popular. Ver la procesión del buey por las calles empedradas del casco histórico es una experiencia que no se olvida.
Para escapadas tranquilas y sin aglomeraciones, otoño e invierno también funcionan bien: el pueblo recupera su ritmo más íntimo y los restaurantes tienen más espacio.
Qué ver en Allariz y alrededores
Si ya tienes Allariz en el bolsillo y quieres ampliar la ruta, la provincia de Ourense tiene mucho más por ofrecer. La Ribeira Sacra está a menos de 40 minutos: viñedos en terrazas sobre los cañones del Sil, monasterios románicos y una de las rutas en barco más espectaculares de la Península. También merece la pena acercarse a Celanova —a 20 kilómetros— para ver su monasterio benedictino, o a las termas de Arnoia, a apenas 10 minutos de Allariz, para cerrar el día con un baño termal en aguas que brotan a más de 40 grados.

¿Planeas una ruta por Galicia? No te pierdas nuestra guía sobre la Ribeira Sacra, a solo 40 minutos de Allariz. Es el complemento perfecto para convertir una escapada de fin de semana en una ruta épica por el interior de Galicia.
Tours en Allariz

Hola, soy Jota, ¡Gracias por visitar nuestro blog!
En 2016 dejamos nuestra monótona vida y comenzamos a perseguir cascadas, atardeceres y vistas de todo el mundo. En este blog, compartimos historias y consejos de viajes favoritos.
Queremos que todo el mundo pueda viajar a donde quiera, tan a menudo como quiera.