Puebla de Sanabria es uno de esos lugares que te hacen preguntarte por qué has tardado tanto en visitarlo. Enclavada en el noroeste de la provincia de Zamora, esta villa medieval te recibe con sus murallas de piedra, calles empedradas y el lago glaciar más grande de España a tiro de piedra. Aquí vas a encontrar todo lo que necesitas para una escapada perfecta: naturaleza salvaje, historia en cada esquina, gastronomía para chuparse los dedos y una tranquilidad que ya casi no se encuentra en ningún sitio.
La combinación es irresistible: un pueblo que parece sacado de un cuento, con su castillo vigilando desde lo alto, y a pocos kilómetros el espectacular Lago de Sanabria rodeado de montañas y bosques que cambian de color según la estación. Tanto si buscas hacer senderismo, darte un chapuzón en aguas cristalinas, perderte por pueblecitos con encanto o simplemente desconectar del mundo, este rincón de Castilla y León tiene la respuesta.
Un viaje al corazón de la naturaleza y la historia
La zona de Sanabria es territorio de contrastes. Por un lado, el pueblo de Puebla de Sanabria conserva intacto su patrimonio medieval con callejuelas que suben y bajan entre casas de piedra, blasones antiguos y rincones donde el tiempo parece haberse detenido. Por otro, el Parque Natural del Lago de Sanabria y alrededores te ofrece paisajes de montaña que te van a dejar con la boca abierta: cascadas, lagunas de alta montaña, bosques de robles y abedules, y una fauna que incluye lobos, nutrias y águilas reales.
La magia de un lugar único
¿Por qué es famoso Puebla de Sanabria? Pues principalmente por dos cosas: su increíble patrimonio histórico, que le ha valido el título de Conjunto Histórico-Artístico desde 1994, y su privilegiada ubicación junto al lago glaciar más grande de la península ibérica. Pero la fama también viene de su autenticidad.

Aquí no vas a encontrar trampas para turistas ni restaurantes con menús traducidos a cinco idiomas. Lo que encuentras es vida de pueblo de verdad, con vecinos que te saludan, bares donde los lugareños echan la tarde y una atmósfera que te invita a quedarte más días de los que habías planeado.
Puebla de Sanabria, un pueblo medieval con encanto
El casco antiguo de Puebla de Sanabria Zamora es pequeño pero intenso. Puedes recorrerlo en un par de horas, pero te recomiendo tomarte tu tiempo. Cada rincón merece una pausa, una foto y unos minutos de contemplación.
El Castillo de los Condes de Benavente vigilando la villa

El Castillo de los Condes de Benavente es el guardián de piedra que domina el pueblo desde el siglo XV. Su torre del homenaje se alza majestuosa sobre el conjunto, y desde sus murallas las vistas de la villa y el valle del río Tera son espectaculares. La fortaleza se puede visitar por dentro, donde encontrarás exposiciones sobre la historia de la comarca y de la fortaleza misma. El castillo ha sido testigo de guerras, asedios y todo tipo de historias que ahora te contarán los paneles informativos y, si tienes suerte, algún guía apasionado por su trabajo.
La entrada cuesta unos pocos euros y merece mucho la pena. El recorrido por las almenas te da una perspectiva única del pueblo, con sus tejados de pizarra, las chimeneas humeantes en invierno y el verde intenso de los alrededores.
Iglesia de Nuestra Señora del Azogue, joya del románico

La Iglesia de Nuestra Señora del Azogue es una preciosidad del románico del siglo XII que se levanta justo al lado del castillo. Su nombre viene de «azogue», que significa mercado en árabe, porque antiguamente aquí se celebraba el mercado del pueblo. La portada sur es una maravilla de arquivoltas y capiteles tallados, y el interior, aunque austero, tiene ese aire de solemnidad y paz que solo tienen los templos con siglos de historia.
Fíjate en los detalles: las columnas, los capiteles historiados, la piedra gastada por el paso del tiempo y las manos de miles de visitantes. Si visitas Puebla en verano, es posible que encuentres algún concierto de música sacra en su interior. La acústica es espectacular.
Pasear por el casco histórico entre callejuelas empedradas y arquitectura tradicional

Perderse por las calles de Puebla de Sanabria es obligatorio. La Calle Rúa es la arteria principal, llena de soportales, tiendas de productos locales y bares donde parar a tomar algo. Las casas son de piedra, con balcones de madera y flores en verano. Todo está cuidado con mimo, sin caer en el tópico del pueblo-museo artificial.
Date una vuelta sin rumbo fijo. Sube por las cuestas empinadas, pasa bajo los arcos medievales, asómate a la muralla y disfruta de las vistas. Hay rincones fotogénicos a cada paso: portones de madera claveteada, escaleras de piedra desgastada, callejones estrechos donde apenas pasa la luz. La arquitectura tradicional sanabresas es austera pero noble, con esa elegancia que da la piedra bien trabajada y el paso de los siglos.
El Ayuntamiento y la Plaza Mayor, el centro de la vida local

La Plaza Mayor es el corazón del pueblo. Aquí está el Ayuntamiento, un edificio del siglo XVII con su soportal característico y el escudo de la villa. Es el lugar de encuentro, donde los vecinos charlan, los niños juegan y se celebran los eventos importantes. Los martes hay mercado semanal, y si visitas el pueblo a finales de agosto, no te pierdas el mercado medieval de Puebla de Sanabria, un evento que transforma la villa en un espacio de época con puestos de artesanía, espectáculos callejeros, músicos, malabares y un ambiente festivo que atrae a miles de visitantes.
¿Qué día hay mercadillo en Puebla de Sanabria? Los martes por la mañana se monta el mercado tradicional en la parte nueva del pueblo, donde puedes comprar productos frescos, ropa, quesos locales y todo tipo de cosas. Es una experiencia auténtica y una buena ocasión para mezclarte con los lugareños.
La joya natural del Lago de Sanabria y su Parque Natural
A solo 8 kilómetros de Puebla te espera el Lago de Sanabria, la razón por la que muchos viajeros llegan hasta aquí. Y cuando lo veas, vas a entender por qué.
El lago glaciar más grande de España
Con casi 350 hectáreas de superficie, el Lago de Sanabria es el mayor lago de origen glaciar de toda la península ibérica. Se formó hace miles de años, cuando los glaciares de la última glaciación excavaron este valle y dejaron esta masa de agua cristalina rodeada de montañas. El agua está fría, muy fría, incluso en verano, pero es tan transparente que se ve el fondo a varios metros de profundidad.

El lago tiene una profundidad máxima de 51 metros y está rodeado de bosques de robles, abedules y castaños. El entorno es de película: montañas que rozan los 2.000 metros, valles verdes, arroyos que bajan cantarines y un silencio que solo rompen los pájaros. El Parque Natural del Lago de Sanabria (web oficial) y alrededores protege esta joya natural y ofrece decenas de rutas de senderismo, miradores y actividades para todos los niveles.
Playas y embarcaderos de la Costa Sanabresa
Sí, has leído bien: playas. El lago tiene varias zonas de baño que en verano se llenan de familias, bañistas valientes y amantes del sol:
- La Playa de Los Enanos es la más conocida y concurrida, con arena fina, zonas de hierba, merenderos y servicios. Es perfecta para pasar el día con niños, hacer un pícnic o simplemente tumbarte al sol con un libro.
- Custa Llago es otra zona de baño muy popular, con más servicios turísticos, bares y restaurantes. Desde aquí salen las barcas que cruzan el lago hasta San Martín de Castañeda, un paseo en barco que te regala vistas preciosas y una perspectiva diferente del entorno.
- Viquiella es una playa más pequeña y tranquila, ideal si buscas un poco más de paz. El agua está igual de fría en todas partes, pero en verano, después de una caminata bajo el sol, ese chapuzón sabe a gloria.
Rutas de senderismo imprescindibles
El Parque Natural Lago de Sanabria es un paraíso para los senderistas. Aquí van tres rutas que no puedes perderte:
- Ruta de las Cascadas de Sotillo: Una caminata fácil y muy bonita que parte desde San Martín de Castañeda y recorre el bosque hasta las cascadas. El sendero está bien señalizado, transcurre junto al arroyo y es apto para toda la familia. Las cascadas, con sus saltos de agua sobre la roca, son especialmente bonitas en primavera, cuando llevan más caudal.
- Laguna de los Peces: Esta ruta ya es más exigente, pero la recompensa merece el esfuerzo. Parte de San Martín y sube hasta la laguna glaciar de los Peces, a casi 1.700 metros de altitud. El paisaje de alta montaña es impresionante, con rocas pulidas por los glaciares, agua transparente y vistas de 360 grados. En invierno, con nieve, el lugar se transforma en un escenario alpino espectacular.
- Cañón del Tera: Una ruta circular que combina naturaleza, historia y paisajes de infarto. El sendero bordea el cañón excavado por el río Tera, atraviesa bosques de robles centenarios y pasa por miradores con vistas increíbles del lago y las montañas. Es de dificultad media y necesitas entre 3 y 4 horas para completarla.
Flora y fauna, un paraíso para los amantes de la naturaleza
El Parque Natural alberga una biodiversidad extraordinaria. Los bosques de roble melojo, abedul, acebo, tejo y castaño crean un mosaico de colores que en otoño es de postal. En primavera, el verde es tan intenso que casi duele mirar.
En cuanto a fauna, aquí viven lobos ibéricos, nutrias, corzos, jabalíes, jinetas y una gran variedad de aves rapaces como el águila real, el buitre leonado o el milano real. Si tienes suerte y paciencia, puedes avistar alguna de estas especies, sobre todo al amanecer o al atardecer. En el lago también hay truchas, y la pesca está permitida en determinadas zonas y épocas del año.
Qué hacer en los alrededores entre excursiones y pueblos con encanto
La comarca de Sanabria está salpicada de pueblecitos con mucha personalidad. Merece la pena dedicarles tiempo.
Ribadelago, historia y vistas al lago
Ribadelago tiene dos núcleos: Ribadelago Viejo y Ribadelago Nuevo. El viejo es el pueblo que quedó prácticamente destruido en 1959 por la tragedia de la presa de Vega de Tera, cuando se rompió y una riada arrasó el pueblo matando a 144 personas. Hoy se conservan las ruinas como memorial, y el lugar transmite una paz triste y sobrecogedora.
Ribadelago Nuevo es el pueblo reconstruido, con vistas directas al lago y un ambiente tranquilo. Desde aquí salen varias rutas de senderismo y el acceso a las playas del lago es muy cómodo.
San Martín de Castañeda y el Monasterio con mirador excepcional
San Martín de Castañeda es una joya. Este pueblecito de casas de piedra y calles estrechas se asoma al lago desde lo alto, y las vistas desde el Monasterio de San Martín son de las mejores de toda la zona. El monasterio es un edificio del siglo X, con origen visigodo y reforma románica posterior. Hoy alberga el Centro de Interpretación del Parque Natural, donde puedes aprender sobre la geología, la flora y la fauna de la comarca.
El pueblo es pequeño y auténtico, con vacas pastando por las calles, huertos, gallinas sueltas y vecinos que te saludan. Es el tipo de lugar donde sientes que el tiempo transcurre de otra manera.
Vigo de Sanabria y su entorno
Vigo de Sanabria es otro pueblo tradicional de la comarca, con arquitectura popular muy bien conservada. Aquí puedes ver los típicos corredores de madera, las casas de piedra con tejados de pizarra y los hórreos que se usaban para guardar el grano. Es un buen punto de partida para rutas de senderismo por la sierra y para conocer la vida rural de la zona.
Ruta por los pueblos de piedra de la comarca
Date una vuelta por pueblos como Trefacio, Sotillo, Galende o Porto, todos con ese aire de autenticidad que ya cuesta encontrar. La arquitectura es similar en todos: piedra, pizarra, madera, chimeneas de cocina económica y paz absoluta. En algunos hay pequeñas iglesias románicas, cruceros de piedra y fuentes antiguas. Es el turismo rural en estado puro, sin artificios.
Experiencias y gastronomía para saborear Sanabria
La gastronomía sanabresa es contundente, rica y muy de producto local. Aquí se come bien y en cantidad.
Productos típicos para chuparse los dedos
El botillo es el rey de la mesa. Este embutido de cerdo, especiado y ahumado, se cuece con cachelos (patatas) y grelos, y es un plato de invierno que levanta a un muerto. La textura es melosa, el sabor intenso y la sensación de saciedad absoluta. Si vienes en los meses fríos, tienes que probarlo.
Las setas son otro tesoro de la zona. En otoño los bosques se llenan de níscalos, boletus, setas de cardo y muchas otras variedades. Los restaurantes locales las preparan de mil maneras: a la plancha, en revuelto, en arroz, guisadas… Todas están deliciosas.
La trucha del lago y de los ríos es fresca y de calidad. Se prepara a la plancha, frita, escabechada o rellena. La cecina de León y el queso de cabra de la zona también son imprescindibles. Y de postre, las castañas asadas en otoño o los dulces tradicionales como las rosquillas y las roscas de anís.
Los mejores restaurantes y mesones donde comer en Puebla de Sanabria
¿Dónde comer en Puebla de Sanabria? Aquí van algunos sitios que no fallan:
- Mesón La Majada: Cocina tradicional sanabresa con producto local. El botillo es espectacular, las carnes a la brasa están en su punto y el ambiente es familiar. Relación calidad-precio muy buena.
- Restaurante Boga Boga: Situado junto al lago, ofrece pescados, carnes y arroces con vistas al agua. Es un clásico de la zona y una apuesta segura para una comida en familia.
- Asador Los Arcos: En pleno casco antiguo, con terraza en verano. Especializado en carnes y productos de la tierra. Reserva con antelación en temporada alta.
- Bar El Cruce: Para tapas y raciones rápidas. Bocadillos generosos, tapas variadas y precios populares. Perfecto para comer algo rápido y bien.
Si prefieres más comodidad y gastronomía de alto nivel, el Parador de Puebla de Sanabria es una opción excelente. Ubicado en un edificio histórico con vistas al castillo, el restaurante del parador ofrece cocina regional con toques modernos, carta de vinos extensa y un servicio impecable. También puedes alojarte aquí si buscas una experiencia más premium.
Actividades para todas las estaciones
Sanabria es destino para todo el año. En verano, lo más popular es disfrutar del lago: baño, piragüismo, paddle surf, paseos en barca y senderismo por los bosques. Las temperaturas son agradables, aunque las noches refrescan.
- En otoño, los colores son espectaculares. Es temporada de setas, de caminatas entre hojas caídas y de gastronomía contundente. La luz de esta época del año es mágica para los amantes de la fotografía.
- El invierno transforma la zona en un paisaje nevado que quita el aliento. Si nieva lo suficiente, puedes hacer rutas con raquetas de nieve, y el ambiente del pueblo con chimeneas encendidas y calles cubiertas de blanco es de cuento. Eso sí, abrígate bien, porque aquí el frío se siente.
- La primavera trae la explosión de vida: flores, pájaros, arroyos crecidos, cascadas con más caudal y días largos ideales para caminar. Es la época perfecta para ver la naturaleza despertando.
Consejo ecológico: Viajar en tren es la opción más ecológica, aparte de caminar o andar en bicicleta. Los trenes emiten entre un 66% y un 75% menos de emisiones de carbono que otros medios de transporte, incluso si son eléctricos.
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Cómo llegar a Puebla de Sanabria
Puebla de Sanabria, cómo llegar: La forma más cómoda es en coche. Desde Madrid son unos 350 km por la A-6 y luego la A-52, unas 3 horas y media de viaje. Desde León son unos 150 km por la A-52. Desde Galicia (Orense o Vigo) también es fácil acceder por la autovía.
En transporte público las opciones son más limitadas. Hay autobuses desde Zamora, León y otras ciudades cercanas, pero las frecuencias no son muy altas. Consulta las líneas de Alsa o empresas regionales. El tren más cercano está en La Gudiña (Galicia) o Puebla de Sanabria, aunque la estación está algo alejada del centro y las conexiones son escasas.
Si no tienes coche, la mejor opción es alquilar uno al llegar a la zona para poder moverte con libertad por los alrededores.
Mejor época para visitar
Depende de lo que busques. Julio y agosto son los meses más concurridos, con buen tiempo para el lago pero más gente y precios más altos. Septiembre y octubre son ideales: menos turistas, temperaturas agradables y paisajes otoñales espectaculares.

Primavera (abril-junio) es perfecta para senderismo, con naturaleza verde y flores. Invierno (diciembre-marzo) es precioso si te gusta la nieve y el ambiente más recogido, pero ten en cuenta que hace frío de verdad y algunas rutas pueden estar cerradas por nieve.
Dónde dormir entre hoteles con encanto, casas rurales y camping
La oferta de alojamiento es variada. El Parador Puebla de Sanabria es la opción más lujosa y céntrica, ideal si buscas comodidad y no te importa gastar un poco más. Hay varios hoteles rurales con encanto en el pueblo y alrededores, como el Hotel Boabdil o el Hotel Spa Melia Castilla.
Las casas rurales son la opción más auténtica y familiar. Muchas están en pueblos cercanos, rehabilitadas con gusto y con todo lo necesario para una estancia tranquila. Puedes encontrarlas en portales como Escapadarural o Airbnb.
También hay varios campings cerca del lago, como el Camping Cubelo o el Camping Picon del Cura, perfectos si viajas en caravana o te gusta el camping. Suelen tener buenas instalaciones y están a pie de lago.
Itinerarios sugeridos para aprovechar al máximo
- 1 día: Mañana en el casco histórico de Puebla (castillo, iglesia, paseo por las calles). Comida en un mesón local. Tarde en el lago, baño si hace buen tiempo o paseo por la orilla. Atardecer desde el Monasterio de San Martín.
- Fin de semana: Día 1 igual que el itinerario de un día. Día 2: ruta de senderismo (Cascadas de Sotillo o Cañón del Tera). Tarde en San Martín y Ribadelago. Cena en un restaurante junto al lago.
- 3 días o más: Añade el tercer día para subir a la Laguna de los Peces, visitar más pueblos de la comarca (Trefacio, Porto, Galende), hacer actividades acuáticas en el lago (piragüismo, paddle surf) y dedicar tiempo a simplemente relajarte y disfrutar del entorno sin prisas.
Consejos para un viaje responsable

Respeta el entorno natural. No dejes basura, usa los contenedores, respeta las señales de los senderos y no molestes a la fauna. El Parque Natural es un espacio protegido y entre todos debemos cuidarlo.
Consume en comercios y restaurantes locales. Compra productos de la tierra, come en mesones del pueblo y contrata servicios de empresas de la zona. Tu dinero ayuda a mantener viva la economía rural.
Si haces rutas de senderismo, lleva agua suficiente, ropa adecuada, calzado cómodo y respeta las indicaciones. En invierno, consulta el estado de las rutas antes de salir, ya que pueden estar cerradas por nieve.
Conduce con precaución por las carreteras de montaña. Muchas son estrechas y con curvas, y es habitual encontrar animales en la calzada.
Tu próxima aventura te espera en Sanabria
Puebla de Sanabria y su entorno natural son uno de esos destinos que te marcan. No es el típico lugar turístico masificado ni la playa de moda del momento. Es algo mucho más valioso: un rincón auténtico donde la naturaleza, la historia y la vida rural se mezclan de forma armoniosa.

Aquí vas a desconectar de verdad. Vas a caminar por montañas, bañarte en un lago glaciar, perderte por pueblos medievales, comer como nunca y dormir con el silencio más absoluto. Vas a volver a casa con la cabeza despejada, el cuerpo cansado (en el buen sentido) y las ganas de volver muy pronto.
Sanabria no es solo un viaje. Es una experiencia que se queda contigo, un recuerdo de paisajes, sabores y sensaciones que vas a querer repetir. Prepara la mochila, carga el coche y ven a descubrir por qué este rincón de Zamora enamora a todo el que lo visita. Te está esperando.
Actividades en la provincia de Zamora

Hola, soy Jota, ¡Gracias por visitar nuestro blog!
En 2016 dejamos nuestra monótona vida y comenzamos a perseguir cascadas, atardeceres y vistas de todo el mundo. En este blog, compartimos historias y consejos de viajes favoritos.
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