Ribadeo es ese destino gallego que te hace replantear por qué no lo visitaste antes. Situado en el extremo nororiental de Lugo, este pueblo costero es mucho más que la puerta de entrada a la famosa Playa de Las Catedrales. Hablamos de un enclave único donde la ría del Eo separa (o une, según se mire) Galicia y Asturias, creando un paisaje de contrastes increíbles: playas salvajes, miradores de infarto, un casco histórico con solera y una gastronomía que te hará volver sí o sí.
Esta guía te descubre todos los secretos de Ribadeo pueblo, desde sus rincones más fotogénicos hasta los mejores sitios donde comer pulpo y tarta (sí, la Tarta de Ribadeo es legendaria). Prepárate para enamorarte de uno de los tesoros de las Rías Altas.
Introducción a Ribadeo: la puerta de la Mariña Lucense
¿Dónde está Ribadeo y por qué visitarlo?
Ribadeo se encuentra en la comarca de La Mariña, al norte de la provincia de Lugo, justo en la frontera con Asturias. Su ubicación estratégica lo convierte en un punto de encuentro perfecto entre dos comunidades autónomas, y eso se nota en su ambiente, su arquitectura y hasta en su gastronomía.
¿Por qué es famoso Ribadeo? Principalmente por la Playa de Las Catedrales, pero quedarte solo con eso sería un error garrafal. Este pueblo marinero ofrece playas vírgenes, paseos con vistas panorámicas, un patrimonio arquitectónico sorprendente y una vida gastronómica que rivaliza con cualquier destino costero de Galicia. Es perfecto si buscas naturaleza sin renunciar a la comodidad de un pueblo con todos los servicios.
El turismo aquí no es masivo (salvo en la Playa de Las Catedrales en temporada alta), así que disfrutarás de una experiencia más auténtica. Cruceristas, viajeros en furgo, familias y fotógrafos encuentran en Ribadeo un destino que cumple todas las expectativas.
Un poco de historia y carácter: entre Galicia y Asturias
Ribadeo tiene alma de frontera. Su nombre proviene de «Ripa de Ove» (orilla del río Eo), y desde la Edad Media ha sido un importante enclave comercial y defensivo. El puerto siempre fue vital para el intercambio de mercancías entre Galicia y Asturias, y eso dejó huella en su arquitectura: casas señoriales, pazos indianos y un casco histórico que rezuma historia.

Durante el siglo XIX, muchos ribadenses emigraron a América y regresaron con fortunas, construyendo las casas de estilo colonial que hoy embellecen el pueblo. Ese carácter cosmopolita convive con la tradición marinera y rural gallega, creando una mezcla fascinante. Pasear por sus calles es como hojear un libro de historia viva.
Qué ver y hacer en Ribadeo

La Playa de Las Catedrales (As Catedrais)
No vamos a engañarte: la Playa de Las Catedrales es el plato fuerte. Sus formaciones rocosas en forma de arcos y bóvedas tallados por el mar son puro espectáculo geológico. Cuando la marea está baja, puedes caminar entre estas «catedrales naturales» y sentirte pequeñito ante semejante obra de arte de la naturaleza.

Aquí viene lo importante: en temporada alta (Semana Santa y del 1 de julio al 30 de septiembre), necesitas reservar entrada gratuita con antelación en la web oficial de la Xunta de Galicia. Fuera de esas fechas, el acceso es libre. Consulta siempre las tablas de mareas antes de ir; solo puedes disfrutar de la playa durante la bajamar, y el mejor momento es unas dos horas antes y después de la marea más baja.
Consejos clave: llega temprano para encontrar aparcamiento (es limitado), lleva calzado adecuado (las rocas resbalan) y, si puedes, visítala al atardecer cuando el sol baña los arcos con luz dorada. Es uno de esos lugares que te dejan sin palabras.
El casco histórico: la Plaza de España, el Ayuntamiento y el Paseo de la Muralla
Ribadeo pueblo tiene un casco histórico compacto pero lleno de encanto. La Plaza de España es el corazón neurálgico, rodeada de soportales, terrazas y edificios históricos como la Torre de los Moreno (siglo XVI). Aquí se concentra la vida social: mercados, eventos y el ambiente más animado del pueblo.
El Ayuntamiento destaca por su fachada de estilo colonial, un guiño a la época indiana. Justo detrás encontrarás el Paseo de la Muralla, un sendero elevado que bordea el antiguo perímetro defensivo y ofrece vistas espectaculares de la ría del Eo. Es cortito (unos 10-15 minutos andando tranquilo), pero cada metro merece la pena. Perfecto para el atardecer.
Callejea sin prisa por calles como San Roque o San Francisco, donde verás pazos señoriales y casas con balcones típicos gallegos. La Iglesia de Santa María del Campo, del siglo XIII, también merece una parada si te va el arte románico.
Miradores con encanto: el Mirador de Santa Cruz y las vistas a la Ría
Ribadeo está lleno de miradores que te regalan panorámicas de escándalo. El Mirador de Santa Cruz, en lo alto de una colina, es probablemente el más famoso. Desde aquí controlas toda la ría, el pueblo, el puente que conecta con Asturias y, en días despejados, hasta el mar abierto. Hay una pequeña ermita y es un spot ideal para ver amaneceres o atardeceres.

Otro mirador interesante es el Mirador de la Atalaya, cerca del centro, que ofrece vistas más cercanas del puerto deportivo y la desembocadura del Eo. Si te gusta la fotografía, lleva la cámara cargada porque estos puntos son oro puro.

La Illa Pancha y su faro: un paseo inolvidable
A apenas 3 km del centro, la Illa Pancha es un islote conectado a tierra por una pasarela peatonal. Su faro blanco, pequeño pero fotogénico, se ha convertido en uno de los iconos de Ribadeo turismo. El paseo hasta allí, bordeando acantilados y con el océano rompiendo abajo, es una maravilla.

Puedes subir hasta el faro (aunque no está abierto al público por dentro) y disfrutar de las vistas del Cantábrico y las playas cercanas. Es un plan cortito (ida y vuelta en una hora tranquila), perfecto para media tarde. Ojo con el viento, que aquí sopla con ganas.
Más allá del centro: rincones y playas cercanas
Playas paradisíacas: Os Castros, As Illas, Arealonga
Si pensabas que solo estaba la Playa de Las Catedrales, te vas a llevar una sorpresa. Ribadeo tiene un rosario de playas espectaculares y mucho menos masificadas.
Playa de Os Castros es preciosa, con arena blanca y rodeada de vegetación. Tiene buenos servicios en verano y un ambiente más familiar. Playa de As Illas, justo al lado, es más salvaje y perfecta si buscas tranquilidad. Cuando baja la marea, aparecen islotes y charcos naturales que parecen piscinas privadas.
Arealonga (o Playa de Arnela) es otra joya, más al este. Arena dorada, acantilados verdes y aguas limpias. Ideal para desconectar del mundo. Todas estas playas están a pocos kilómetros del pueblo, accesibles en coche en menos de 10 minutos.
La desembocadura del Eo: un paraíso para el birdwatching
La ría de Ribadeo (oficialmente, la ría del Eo) es una Reserva de la Biosfera. Su desembocadura forma un estuario donde se mezclan agua dulce y salada, creando un ecosistema único perfecto para la observación de aves. Aquí puedes ver garzas, cormoranes, espátulas y, en invierno, aves migratorias.
Hay varios senderos y miradores habilitados para disfrutar de este entorno sin molestarlo. Si te va el ecoturismo, este rincón te encantará. Lleva prismáticos y paciencia; la naturaleza tiene su ritmo.
Excursión a Castropol (Asturias) en barca
Cruzar la ría hasta Castropol es un plan diferente y muy chulo. Desde el puerto de Ribadeo salen barquitas que te llevan al otro lado, a este bonito pueblo asturiano con calles empinadas, casas de indianos y vistas preciosas de la ría.
Puedes comer allí (el marisco asturiano también está de lujo), pasear por su casco viejo y volver en la siguiente embarcación. Es una forma original de ver la ría desde dentro y disfrutar de dos comunidades en un mismo día. Consulta horarios en el puerto o en la oficina de turismo.
Saborea Ribadeo: gastronomía y dónde comer
Productos estrella: marisco, pescado fresco y la famosa Tarta de Ribadeo
Aquí se come de miedo. Ribadeo vive del mar, así que el marisco y el pescado fresco son sagrados. Percebes, navajas, centollos, bogavantes, rodaballo, lubina… lo que pidas va a estar impresionante.

Pero si hay algo que define gastronómicamente a Ribadeo, es la Tarta de Ribadeo. Este postre de almendra, hojaldre y crema pastelera es tan típico que la gente viene solo a probarla. Se vende en pastelerías y restaurantes, y cada uno jura que su receta es la auténtica. Llévate una de vuelta a casa; es el souvenir perfecto.
Otros platos típicos de Ribadeo: pulpo a la gallega (obvio), empanadas de zamburiñas, caldeirada de pescado y lacón con grelos. Todo regado con un buen Ribeiro o Albariño.
Con estas propuestas, Ribadeo no solo conquistará tus ojos con sus paisajes, sino también tu paladar.
Zonas de tapeo y restaurantes recomendados
Dónde comer en Ribadeo es fácil: hay opciones para todos los bolsillos y gustos. La zona de la Plaza de España y alrededores concentra muchos bares de tapeo. Aquí puedes ir de cañas y raciones sin arruinarte.
Para marisquerías y restaurantes más completos, acércate a la zona del puerto y la Avenida de Asturias. Algunos nombres que suenan fuerte: Marisquería Rías Altas (marisco de primera), A Solaina (cocina tradicional bien hecha), O Xantar (buena relación calidad-precio) y Parrillada Rúa (si te va la carne a la brasa).
Eso sí, reserva si vas en fin de semana o temporada alta. Ribadeo se llena y los buenos sitios vuelan.
Una experiencia en las marisquerías del puerto
Comer en una marisquería junto al puerto es plan obligatorio. El ambiente marinero, el olor a mar y ver cómo llegan las capturas del día le da un punto especial a la experiencia.

Pide un mariscal variado para compartir, una botella de vino blanco bien frío y déjate llevar. Los precios son más altos que en un bar de tapeo, pero la calidad del producto lo justifica. Y si coincides con la temporada del percebe (verano), no te lo pienses.
Consejo ecológico: Al alquilar un vehículo híbrido o eléctrico en lugar de conducir tu propio automóvil, puedes reducir tu huella de carbono.
Planifica tu viaje: información práctica
Cómo llegar a Ribadeo
Ribadeo, cómo llegar depende de dónde vengas, pero es bastante accesible.
- En coche: Es la opción más cómoda. Desde Santiago de Compostela (unos 160 km, 2 horas por la A-8/AP-9), desde Oviedo (110 km, 1h15 por la A-8) o desde A Coruña (140 km, 1h45). Si vienes de más lejos, la autovía del Cantábrico (A-8) te deja prácticamente en la puerta.
- En autobús: Varias compañías conectan Ribadeo con ciudades cercanas como Lugo, A Coruña, Oviedo y Gijón. La estación está cerca del centro, pero los horarios no son súper frecuentes; consulta con antelación.
- En avión: No hay aeropuerto en Ribadeo, pero tienes opciones cercanas. El aeropuerto de Asturias (Ranón) está a 90 km, el de Santiago de Compostela a 180 km y el de A Coruña a 150 km. Desde cualquiera puedes alquilar coche o combinar transporte público (aunque esto último es más lioso).
Mejor época para visitar
El tiempo en Ribadeo es suave pero húmedo, típico de la costa gallega. Los veranos son templados (18-25°C), con menos lluvia, y los inviernos frescos (8-14°C) y más lluviosos.
La mejor época es de mayo a septiembre. Julio y agosto son los meses más concurridos (y cuando necesitas reserva para Las Catedrales), pero junio y septiembre son ideales si quieres evitar aglomeraciones.
Eventos destacados: La Fiesta del Turista (primer fin de semana de agosto) llena el pueblo de música, comida y ambiente festivo. La Feria Medieval de Ribadeo (septiembre) transforma el casco histórico con mercados, justas y actuaciones. También está la Romería de Santa Cruz en mayo, con procesión y verbena.
Si visitas en invierno, ten en cuenta que algunos servicios turísticos cierran o reducen horarios, pero las playas desiertas y la tranquilidad tienen su encanto. Eso sí, lleva chubasquero.
Dónde alojarse: hoteles con encanto, casas rurales y apartamentos
Alojamiento en Ribadeo hay para todos los gustos y presupuestos.
- Hoteles con encanto: El Parador de Ribadeo es la opción top si quieres lujo con vistas. Hay otros hoteles céntricos como el Hotel Rolle o el EO, más modernos y funcionales.
- Casas rurales: Si prefieres algo más tranquilo y rodeado de naturaleza, las casas rurales en las afueras (San Miguel de Reinante, Rinlo) son geniales. Perfectas para familias o grupos.
- Apartamentos: Una opción muy práctica si vas a estar varios días. Los encuentras en el centro y cerca de las playas, con cocina propia para ahorrar en comidas.
Reserva con tiempo en temporada alta; Ribadeo se llena rápido, especialmente en verano.
Mapa sugerido: un día, un fin de semana y tres días en Ribadeo
Un día: Playa de Las Catedrales (mañana), comer en el pueblo, paseo por el casco histórico y Illa Pancha (tarde). Tarta de Ribadeo de postre.
Fin de semana: Día 1 igual que arriba. Día 2: playas de Os Castros y As Illas, excursión a Castropol, tapeo por la tarde y cena en marisquería del puerto.
Tres días: Suma al plan anterior el Mirador de Santa Cruz, ruta por la desembocadura del Eo, visita a pueblos cercanos como Rinlo (precioso y con marisco brutal) o Foz, y más tiempo para disfrutar de la gastronomía sin prisas.
Consejos finales: presupuesto, transporte local y qué llevar
Presupuesto: Ribadeo no es caro comparado con otros destinos costeros. Cuenta unos 60-80€/día por persona (alojamiento medio, comidas en restaurantes normales, sin lujos). Si cocinas en apartamento o comes menús del día, puedes bajar fácil a 40-50€.
Transporte local: Ribadeo se recorre andando, pero necesitas coche para moverte entre playas y pueblos cercanos. Hay taxis y, en verano, algún servicio de bus turístico, pero son limitados.
Qué llevar: Ropa de capas (el clima es cambiante), chubasquero (nunca sobra en Galicia), calzado cómodo para caminar y chanclas/escarpines para las playas rocosas. Protector solar, gorra y cámara de fotos son imprescindibles.
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre Ribadeo
¿Es necesario reservar para la Playa de Las Catedrales? ¿Cómo se hace?
Sí, necesitas reservar en temporada alta (Semana Santa y del 1 de julio al 30 de septiembre). La reserva es gratuita y se hace online en la web oficial de la Xunta de Galicia. Busca «Playa de Las Catedrales reservas» y sigue las instrucciones. Elige tu día y franja horaria; te llegará un email de confirmación que debes mostrar en el acceso a la playa.
Fuera de temporada alta, el acceso es libre. Igualmente, consulta siempre las mareas antes de ir.
¿Ribadeo es caro?
No especialmente. Ribadeo tiene precios razonables para un destino turístico costero de Galicia. Puedes comer menús del día por 12-15€, tapear por menos de 20€ y encontrar alojamiento desde 50€/noche (según temporada y tipo). El marisco en restaurantes especializados sube el presupuesto, pero es opcional.
¿Se puede visitar en invierno?
Sí, perfectamente. Ribadeo en invierno tiene su encanto: menos turistas, paisajes más dramáticos y precios más bajos. Eso sí, prepárate para lluvia y viento, y ten en cuenta que algunos negocios reducen horarios o cierran temporalmente. La Playa de Las Catedrales es accesible sin reserva, y los atardeceres con cielos nublados son espectaculares.
¿Es un destino apto para familias?
Totalmente. Ribadeo es muy familiar: playas tranquilas con servicios, rutas suaves, un pueblo seguro y con todo tipo de restaurantes. Los niños flipan con Las Catedrales, los paseos en barco y las piscinas naturales que se forman en la bajamar. Es un destino cómodo y sin complicaciones para viajar con peques.
Ribadeo es ese tipo de sitio que se cuela en tu lista de lugares favoritos casi sin darte cuenta. Tiene playa, historia, buena comida, naturaleza salvaje y ese aire auténtico que cada vez cuesta más encontrar. Ahora solo te queda poner fecha en el calendario, hacer la maleta y dejarte sorprender. Te va a encantar.
Actividades Civitatis en Ribadeo

Hola, soy Jota, ¡Gracias por visitar nuestro blog!
En 2016 dejamos nuestra monótona vida y comenzamos a perseguir cascadas, atardeceres y vistas de todo el mundo. En este blog, compartimos historias y consejos de viajes favoritos.
Queremos que todo el mundo pueda viajar a donde quiera, tan a menudo como quiera.
Un artículo súper completo. La verdad que dan ganas de visitar estos lugares, porque toda Galicia es maravillosa. Ojalá estuviera un poco más cerca de donde vivo!!
Pues si, toda Galicia es una maravilla, y Ribadeo, quizás menos conocido, no es la excepción. Muchas gracias por comentar!